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El hombre y la máquina se unen en RoboCop, una reinvención de la cinta clásica de culto de la década de 1980, dirigida ahora por José Padilha.  En la trama, el Oficial Alex Murphy se convierte en el producto estrella de OmniCorp, la empresa de defensa robótica líder en el mundo.  En una Detroit devastada por el crimen, OmniCorp ve una puerta abierta para el policía perfecto: un robot que pueda limpiar la ciudad sin poner en riesgo la vida de los policías.  El problema es que la idea de un robot que jale el gatillo pone nerviosa a la gente.  Para lograr su objetivo encuentran una solución intermedia: después de que Murphy es herido de muerte, despierta en el hospital convertido casi enteramente en un robot, apenas es un hombre, pero sí un policía completo.

 

Para OmniCorp, Murphy representa una maravillosa oportunidad.  “Él es un producto que desean vender”, explica Padilha.  “Es un prototipo.  A él lo desarrollan, justo igual que una empresa de refrescos desarrolla una buena botella: tratan de hallar el diseño ideal para un robot que puedan vender a los departamentos de policía.  Potencialmente representa miles de millones de dólares para la compañía, así que están dispuestos a pasar por alto ciertos aspectos éticos para lograr su objetivo.  Pero olvidan algo esencial, adentro del producto aún se encuentra un hombre; no se trata sólo de un traje, es un ser humano.  Ellos conforman este invento y piensan que pueden controlarlo, pero eligieron al hombre equivocado.  Resulta que es alguien demasiado bueno, un tipo decidido a usar sus nuevos poderes para la justicia”.

 

“La idea de OmniCorp es que necesitan poner a un hombre adentro de la máquina, un hombre que tome las decisiones de tal forma que la corporación no tenga que asumir la responsabilidad si algo sale mal”, dice Joel Kinnaman, estrella de la serie televisiva “The Killing”, que interpreta a Murphy.  “Ellos dejan sus emociones intactas en las situaciones sociales, pero si se enfrenta a una amenaza o se comete un crimen, la computadora toma el control. Luego la compañía se da cuenta de que sus sentimientos hacen que el sistema sea vulnerable y los apagan totalmente.  Pero cuando Alex entra en contacto con su familia, sus emociones se restauran y anulan el sistema computarizado.  Así que él comienza a tomar sus propias decisiones de nuevo”.

 

Kinnaman dice que le atrajo interpretar el papel de Alex Murphy después de reunirse con José Padilha.  “José describió su visión, sus ideas filosóficas y políticas que se podrían integrar en el concepto de RoboCop“, dice Kinnaman.  “Este tema serviría para abordar muchas cosas interesantes. Él quería hacer una película de acción divertida, pero que también pudiera profundizar en dilemas morales que afrontaremos en un futuro cercano. Y yo deseaba formar parte de eso”.

 

“En los años 80, la idea de alguien mitad hombre y mitad robot sólo podría ocurrir en un futuro muy distante.  Pero ya sucede en nuestros días”, dice Padilha.  “Desde prótesis hasta drones, o automóviles que se manejan solos, esta avanzada tecnología se está convirtiendo en parte de la vida de todos nosotros.  De hecho ya se generan diferentes cuestiones legales y éticas con las que debemos lidiar.  Y Alex Murphy encarna todas estas preguntas: ¿qué ocurre cuando pones a un hombre adentro de una máquina?”

 

Padilha explica que su participación en la película comenzó con un afortunado giro del destino: “Tuve una reunión en MGM y hablamos acerca de los proyectos que podría realizar.  Ellos tenían un poster del RoboCop original en la pared y dije, ‘bueno, ésa es la película en la que me gustaría trabajar.  Creo que es una cinta maravillosa, un icono clásico’.  Expuse mi enfoque y respondieron, ‘Vamos a hacerla’.  Fue una coincidencia providencial, un estudio que tenía el material idóneo, un hombre que es su admirador y un poster”.

 

Los productores de la película, Marc Abraham y Eric Newman, dicen que Padilha fue la elección perfecta para dirigir esta nueva visión de RoboCop.  “El estudio aprovechó una excelente oportunidad”, dice Abraham. “Buscaron a un realizador cinematográfico que hizo unos documentales brillantes, así como dos películas, Elite Squad y Elite Squad 2, que fueron extraordinariamente exitosas, sobre todo en Brasil;  además, Elite Squad ganó el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.  Les entusiasmó contratar a un realizador cinematográfico que no es convencional para que hiciera una cinta que no fuera convencional”.

 

“Hay una cualidad frenética en las películas de José”, afirma Newman.  “Sales después de ver una de sus obras y piensas, ‘Eso fue genial’.  Pero a la vez revigoriza la película con un punto de vista genuino”.  Newman añade que la trama de RoboCop aporta un grandioso marco para hacer justamente eso.  “RoboCop sigue siendo tan relevante como cuando se estrenó por primera vez”, continúa.  José deseaba hacer una cinta que pudiera funcionar en dos niveles, debía estar llena de acción, con factores “asombrosos” y cosas que no se hubieran visto antes, pero también debía ser temáticamente profunda, mostrar reflexiones importantes acerca del mundo”.

 

“Creo que es divertido ir a ver una película, pasar un rato fabuloso y al mismo tiempo salir de ahí pensando, ‘hay una cuestión aquí’”, explica él.  A través de su admiración por RoboCop, Padilha apreció una forma de llevar la historia a la pantalla de una forma totalmente nueva y muy contemporánea.  “Los temas de la película son incluso más vigentes hoy”, afirma.  “Nos estamos acercando a un mundo en el cual la guerra será automatizada.  Vamos a tener robots que sustituyan a los soldados y los policías.  En nuestros días ya empezamos a tener intensos debates acerca de los drones, los cuales no son automatizados, hay un ser humano que los observa desde una ubicación remota para decidir cuándo jalar el gatillo.  Pero ¿qué ocurriría si un software o un algoritmo, toma esa decisión?  Todo lo que mostramos en la película sucederá en el mundo real muy pronto y vamos a tener grandes análisis acerca de si esto está bien o no.  Para mí es fascinante tener la oportunidad de emprender este proyecto tantos años después de la cinta original con la nueva percepción de todo lo que se avanzó tecnológicamente y recrearla en la época actual, con los problemas de nuestros días, pero conservando el núcleo filosófico del personaje original”.

 

Los problemas no son sólo éticos o morales, también son prácticos.  “Digamos que compras un automóvil que se maneja por sí mismo, el auto pierde el control y atropella a una persona.  ¿De quién es la culpa?  ¿A quién van a demandar legalmente?  A ti, ¿o a la compañía que construyó el auto?” pregunta Padilha.  “Bueno, ¿qué ocurre si un policía comete un error y mata a alguien?  Hoy en día se culpa a ese oficial, no al departamento de policía.  ¿Pero qué ocurre si el policía es un robot?  Todos estos dilemas que surgen con los avances tecnológicos se pueden analizar en la trama de RoboCop”.

 

Pero no se trata sólo de un asunto político, también es una cuestión muy personal para Alex Murphy.  “En la película, la gente debe creer que la máquina sabe cómo se siente ser un humano, así que dejan intacto el cerebro de Murphy.  Alex conserva todos sus sentimientos.  Todos sus recuerdos.  Tiene capacidades cognoscitivas.  Sin embargo no puede abrazar a su hijo o tener sexo con su esposa”, dice Padilha.  “Ser Robocop es una verdadera pesadilla.  La película trata en gran parte del drama de este hombre que afronta la pregunta existencial ¿cómo voy a vivir de ahora en adelante así?  ¿Alex es una máquina o un ser humano?”

 

Incluso si la trama tiene conceptos existenciales, también hay gran cantidad de factores geniales.  Para los realizadores cinematográficos, explorar la tecnología robótica fue como un campo de juegos abierto.  “Una de las cosas más emocionantes para nosotros como cineastas, pero también como fans, fue crear todos los robots”, dice el productor Eric Newman.  “Nos divertimos mucho con ellos.  Tenemos a los ED-209, que son unas máquinas híper agresivas.  También a los EM-208, soldados perfectos del tamaño de un humanoide”.

 

El diseñador de producción Martin Whist, que diseñó las diversas versiones de RoboCop así como los ED-209 y EM-208, explica que dejaron volar su imaginación libremente, pero la realidad se encontraba frente a ellos para respaldarlos. “Con cada idea que se nos ocurría para RoboCop, descubríamos que alguien estaba investigando eso ahora, en la vida real”, comenta.  “Por ejemplo, actualmente hay personas en los laboratorios que tienen sensores en su cerebro para permitirles mover una mano robótica mediante sus pensamientos.  También se nos ocurrió esta idea de una pistola Taser de alto poder y resultó que se está desarrollando hoy en día.  Todo en la película está basado en la realidad”.

 

“Era imperativo que la película estuviera ubicada en la tierra, que se sintiera auténtica y creíble”, dice Newman.  “Una gran ventaja de José es que él se formó como físico, así que su detector científico está bien afinado.  Cuestionaba la veracidad científica de cada elemento y como resultado tenemos una película que se siente totalmente legítima”.

 

RoboCop tiene dos trajes distintos en la película.  “El primero fue intencionalmente parecido al de la cinta original y el diseño original”, explica Whist.  “Quería conservar el colorido de ese traje inicial; la impresión general es plateada, pero igual que hicimos en la primera película, usamos una técnica en la cual había múltiples colores: magentas y tonos de azul oscuro.  Es un poco menos sofisticado que el segundo traje, un poco más cuadrado, se ve menos ágil, pero esto fue premeditado para mostrar la evolución de un RoboCop al siguiente”.

 

En la RoboCop original los realizadores cinematográficos usaron animación stop motion para crear el ED-209.  En la nueva película los cineastas optaron naturalmente por los efectos visuales.  “Cuando ves por primera vez al ED-209 en la cinta original se trata de un momento destacado, pero debido a ese tipo de animación estuvieron muy limitados por la manera en la que podían mover la cámara o componer las tomas”, explica James E. Price, supervisor de efectos visuales.  “Ahora somos capaces de usar herramientas modernas y hay mucho más flexibilidad.  En realidad podemos integrar movimientos y composiciones sofisticadas dentro de estas escenas.  Y esto fue una coincidencia perfecta para el estilo de realización cinematográfica de José, pues es muy activo con la cámara, muy intenso en los momentos.  No teníamos que apagar la cámara y podíamos dejar que los efectos visuales se reprodujeran en la forma en que él deseaba firmarlos”.

ACERCA DEL DISEÑO

 

Para lograr el aspecto futurísta de RoboCop, los realizadores cinematográficos acudieron al diseñador de producción Martin Whist.  El trabajo de un diseñador de producción usualmente son los sets de una película y sin duda Whist fue responsable de ellos, pero también diseñó diversos aspectos adicionales de la cinta, incluyendo los trajes de RoboCop, las motocicletas y los automóviles, las armas, así como los robots de efectos visuales: el ED-209 y el EM-208.  “Es la primera vez que participo en el diseño de elementos que podrían animarse en el mundo de los efectos visuales”, explica.  “Fueron numerosos desafíos nuevos y fue interesante abordarlos, los disfruté mucho, desde el diseño de los automóviles y las motocicletas hasta los trajes y las armas.  ¡Y todo esto además estaba ubicado dentro de los sets!”

 

Whist dice que fue capaz de realizar un trabajo de un alcance tan amplio en RoboCop gracias a la experiencia y conocimiento de su equipo.  “Por supuesto, mis fortalezas son mis colaboradores.  Tengo gente grandiosa que trabaja conmigo, se trata de excelentes diseñadores sobre aspectos específicos: ciertas personas trabajaron en las armas, dos tipos trabajaron mucho en los robots”, explica.  “Esto me permitió diseñar a través de aprobación o escrutinio, yo hacía modificaciones en vez de crear las cosas desde cero.  Teníamos expertos que hacían eso, les permitimos aportar sus ideas y talento al trabajo.  Nosotros sólo orientábamos y editábamos”.

 

En lo que se refiere a diseñar los trajes de RoboCop, Whist comenta que el segundo traje, el negro, obtuvo la atención completa de los diseñadores.  “Este segundo traje era negro, más brillante visualmente, con un gran diseño, un poco más elegante y audaz”.

 

Para construir los trajes físicos de RoboCop, Whist trabajó con el equipo de Legacy Effects, una de las fuentes en Hollywood donde debes acudir para que las visiones se conviertan en realidad, pues son los creadores del traje de Iron Man y otros estupendos trabajos de efectos.

 

RoboCop tiene dos armas principales: una Taser de alto poder que sale de su muslo (de nuevo, un homenaje a la película original) y una pistola que sale de su antebrazo.  Whist comenta que para él fue importante mantener cierto nivel de verosimilitud, incluso si era obvio que trabajaban en el reino de la ciencia ficción.  “Cuando diseñamos la Taser, buscamos que tuviera sentido la forma en que salía, cómo funcionaba, cómo se ajustaba y cómo se transformaba en un arma real en su mano.  Queríamos que se viera genuina y lógica.  Debía tener cierto tamaño, después de todo debía caber en la pierna.  Y luego tuvimos que descifrar cómo colocarla, de tal manera que él la pudiera tomar fácilmente”.

 

Para diseñar una Taser futurista, Whist deseaba un diseño que no implicara un cordón.  “La pistola Taser lanza perdigones, como pequeños discos planos.  Cuando disparas, los discos se extienden como una taza de campamento y sobresalen pequeñas puntas mientras son propulsados a través del aire.  Cuando el perdigón golpea algo se vuelve a comprimir e impulsa hacia afuera una punta.  El sistema integral representa una batería avanzada que estampa un choque a la víctima.   Fue divertido imaginar la mecánica de cómo podía funcionar esto”.

 

Otra arma fundamental de RoboCop es una pistola más tradicional que sale de su antebrazo.  “Una placa de su brazo se transforma en una pistola, tiene una parte que se introduce en el antebrazo, cerca del codo y después el arma llega a su mano; la idea es que cuando la pistola se retira no podía ejercer demasiada presión en su muñeca.  Al diseñar cosas como ésta me gusta ser lo más práctico posible, aunque lo que diseñe esté muy lejos de ser algo práctico.  Deseaba que se ajustara dentro de este mundo, aunque una pistola Taser de alto poder que sale de la pierna de un robot es una idea muy loca, pero debíamos integrar cierta lógica en eso”.

 

Whist también diseñó los dos robots en la cinta, el ED-209 y el EM-208.  “Para el 209 de nuevo acudimos a la película original”, explica.  “Conservamos una similitud debido a que es bípedo, su cabeza es grande y tiene integrada artillería pesada.  Pero buscamos actualizar todo, así que lo hicimos más avanzado y ágil, con armas más pesadas y un rango de movimiento más amplio”.

 

El EM-208 es un robot nuevo para esta película.  “Si el 209 es como un tanque, pues disparan primero y limpian todo después, el 208 se diseñó para ser más ligero y rápido”, explica.  “Yo los llamé soldados de infantería.  Ellos pueden caminar y entrar en lugares más pequeños”.

 

Para diseñar estos robots Whist se coordinó estrechamente con el equipo de efectos visuales.  “Diseñé el 209 como una imagen estática”, explica.  “Una vez que lo animaron y tuvo movimiento, debimos modificar el diseño.  Aunque se trate de un efecto visual, aún se debe aplicar la física del mundo real para lograr que se mueva apropiadamente; por ejemplo, la articulación de una pierna debía estar en cierto punto, de tal forma que él pudiera levantar su pierna o girar una pistola”.

 

Whist también diseñó los vehículos de la película.  Como un reconocimiento más a la primera cinta, las patrullas de policía se basaron en el nuevo modelo Ford Taurus, igual que la primera generación Taurus tuvo un primer protagónico en la película original.  “¡Por suerte el más reciente modelo Taurus tiene un aspecto genial!” comenta Whist.  “Me sentí muy contento con las patrullas de policía, lucieron maravillosas”.

 

Whist asumió un enfoque totalmente distinto para la motocicleta de RoboCop.  Con base en una Kawasaki 1000, el equipo de diseño realizó modificaciones importantes.  “Le cambiamos el marco, ampliamos la base de las ruedas.  Es bastante más larga que una moto normal debido a que buscamos que RoboCop se incline hacia adelante en posición de ataque cuando está sobre la motocicleta.  Él es bastante grande y la moto normal se veía demasiado pequeña debajo de él.  Entonces revestimos la motocicleta entera con una armadura similar al traje.  Él se fusiona con la motocicleta cuando la monta y se ven como una unidad.  Finalmente rediseñamos todas las luces y gráficos, por supuesto”.

 

Obviamente Whist también fue responsable de los sets, incluyendo el laboratorio del Dr. Norton.  “Deseaba mantener ese set con un aspecto estéril y rectilíneo”, explica él.  “Teníamos un subtexto con una referencia de Francis Bacon, a quien le preocupaba que el hombre y la psique quedarán atrapados dentro de los entresijos de la sociedad; en la oficina de Sellars hay un tríptico de Bacon detrás de él.  Ésta es una metáfora profunda para la historia de RoboCop, así que fue también nuestro punto de inicio; el diseño del laboratorio fue casi cuadrado, con ángulos de 90º, extremadamente estéril, con un color blanco reflejante, todo es así.  Las paredes tienen gabinetes que se sacan hacia afuera y los elementos metálicos están integrados en muros y pisos.  Hay puntos de unión para mangueras y maquinaria integrados en las paredes, el techo y el suelo.  Y después en el centro, representando un agudo contraste, está una cama de acoplamiento curvilínea para RoboCop.  Ahí es donde él se carga y se descarga, cambia sus ciclos de sangre, es su estación de conexión”.

 

 

ACERCA DE LOS EFECTOS VISUALES

 

Para los efectos visuales de la película, los realizadores cinematográficos acudieron a James E. Price, supervisor de efectos visuales, quien comenta que el alcance del trabajo en RoboCop se clasifica en tres categorías: 1) los robots, sobre todo el EM-208, el ED-209 y RoboCop mismo; 2) la futurización del ambiente y 3) los gráficos y pantallas, entre ellos la visión de RoboCop.

 

El diseño de los robots comenzó en el departamento de arte, pero los artistas pronto tuvieron una cercana colaboración con el equipo de efectos visuales que animaría sus diseños.  “El objetivo para el 209 era hacerlo lo más real posible, como si fuera un robot verdadero, pesado y amenazante”, dice Price.  “El diseño es muy exclusivo, con rodillas replegables hacia atrás y una masa grande como cabeza, así que el reto era darle un desempeño interesante y mecánico que no se sintiera como desafiante para las leyes de la física, se debía equilibrar y caminar apropiadamente y lucir amenazador, pero sin que se viera torpe”.

 

Para el 208, los “soldados de infantería” de Whist, Price comenta que el reto asumió una dimensión totalmente distinta.  “El 208 tiene un diseño humanoide, así que su forma de moverse debía reflejar sus articulaciones humanoides.  Pero no podían ser demasiado humanos; debían tener una calidad mecánica en la manera de caminar y de moverse.  Para nosotros eso se relacionó con la precisión y la velocidad.  Cuando una persona señala de una dirección a otra rápidamente, su dedo y su mano se mueven un poco al final de dicho gesto, pues compensan la masa de su brazo a medida que lo giran.  Pero un robot carece de estos tejidos, tiene un control finito sobre la forma en que mueve sus articulaciones.  Empezamos con una captura de movimientos humanos y retiramos esta extensión cada vez más y más, que es lo que observas en el desempeño humano”.

 

Para RoboCop mismo entraron en juego todos estos aspectos y muchos más.  “Tuvimos que utilizar un amplio espectro de técnicas para dar vida a RoboCop”, continúa Price.  “Comenzamos con un intérprete dentro del traje, ya fuera Joel o un doble.  En algunos casos reemplazamos porciones del traje y manteníamos únicamente la cabeza y la cara de Joel pero sustituíamos el resto del cuerpo para un movimiento muy complejo.  Y si RoboCop tenía que realizar una acción que un humano no sería capaz de hacer, como moverse más rápido o saltar más lejos, recurríamos a una versión totalmente digital de RoboCop.  Cuando animamos a RoboCop en estas situaciones basamos la animación en la forma en que Joel se podía mover y después le añadimos la energía adicional o la capacidad de maniobra o la flexibilidad que únicamente un robot podría tener”.

 

En lo que se refiere a la futurización, fue esencial adoptar un enfoque sutil y discreto.  “Si miras por la ventana puedes ver automóviles que tienen un año o veinte años y todos los modelos que se encuentran en medio.  Ocurre lo mismo con los edificios; puedes ver de hecho construcciones que tienen 50 o 100 años de antigüedad”, observa Price.  “Así que no deseábamos golpear a los espectadores en la cabeza, quisimos crear una evolución sutil a partir del lugar en el que nos encontramos ahora”.

 

El principal reto del equipo en lo que se refiere a la futurización fue cambiar el horizonte de Detroit.  “Añadimos las oficinas principales de OmniCorp que son muy prominentes”, observa Price.  “La mitad superior del edificio del rascacielos fue diseñada por el departamento de arte; la mitad inferior se modeló sobre el Centro de Convenciones de Vancouver, que fue el lugar en el cual filmamos una porción de nuestro final.  Para el rascacielos, fui a Detroit y filmé tomas aéreas del actual horizonte de la ciudad.  Tuvimos que elegir un lugar en Detroit en el que colocaríamos el edificio, junto al Renaissance Center, el edificio clásico con el logotipo de GM sobre él.  También hay un parque y una plaza justo debajo de esto que tiene una gran amplitud.  Así que fuimos en helicóptero, sobrevolamos esa locación y tomamos una serie de fotografías fijas para construir un panorama.  Usamos la cámara giro estabilizada y tomamos una vista de Detroit de 360° desde dos altitudes ligeramente distintas, una representaría la oficina de Sellars y la otra, un poco más alta, sería el techo, donde se encuentra el helipuerto.  En la post producción usamos estos cuadros estáticos para crear un panorama enorme y móvil”.

 

Como resultado, la vista de Detroit que se aprecia desde las ventanas de Sellars y desde el techo es exactamente lo que uno vería si estuviera realmente en un edificio situado en ese lugar.

 

Los elementos finales fueron las gráficas y las pantallas, una parte fundamental de cómo puede ver las cosas RoboCop y esto se debía transmitir al público fielmente.  “Tenemos mucha información ahí acerca del estado del RoboCop, la manera en que él monitorea su ambiente y cómo evalúa las cosas”.

 

Para lograr esto comenzaron con la forma en que los realizadores cinematográficos filmaron lo que veía RoboCop.  “Teníamos un aparejo con una cámara especial que el departamento de cámaras apodó Robo-visión.  Era un aparejo inteligente, un cabezal estabilizado montado sobre una cámara fija.  Esto te permitía obtener un movimiento de cámara fija fluido mientras caminabas, algo que el público asociaría comúnente con una toma de POV, pero el cabezal controlado remotamente daba la sensación de un acercamiento preciso y la inclinación que buscamos para expresar esta perspectiva robótica.  Cuando ves a través de los ojos de RoboCop caminas de forma similar a como lo haría un humano, pero tu atención es capaz de enfocarse en algo y después puedes actuar rápida y precisamente sobre otra cosa distinta.  Sobre esto añadimos gráficos, texto y estadísticas para mostrar el análisis que realizaba RoboCop sobre lo veía”.

 

Price y su equipo también crearon el set virtual para el programa de análisis político cuyo anfitrión es Pat Novak, interpretado por Samuel L. Jackson.  “Filmamos a Sam en una pantalla verde de 240°; su fondo es completamente animado”, dice Price.  “Estas escenas debía tener un aspecto exclusivo, así que trabajamos con una compañía en Los Ángeles para diseñar este paquete del programa y la apariencia de sus sets.  Por suerte Sam tiene mucha experiencia trabajando en esta clase de ambiente, así que sabía bien lo que podía esperar”.

 

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ACERCA DE LOS REALIZADORES CINEMATOGRÁFICOS

 

José Padilha (Director), 45, es un productor, escritor y director brasileño.

 

Como realizador cinematográfico de documentales, Padilha dirigió y produjo tres películas.  Bus 174 se estrenó en el Festival de Cine de Sundance y ganó varios premios importantes, incluyendo el de Mejor Documental en el Festival de Cine de Río; Mejor Documental en el Festival de Cine de São Paulo; Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Miami; Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de la Habana; un premio Peabody por su contribución periodística, así como un Emmy como Programación Cultural y Periodística Destacada. Bus 174 también le aportó a Padilha una nominación como Mejor Director por parte del Guild of America y el Premio como Artista Emergente Charles E. Guggenheim. También dirigió Garapa, que se estrenó en Berlín en 2008 y obtuvo el segundo premio para documentales en el Festival Internacional de Cine de la Habana, así como el premio Dirk Vanderseypen 2009; también realizó Secrets of the Tribe, que se estrenó en el Festival de Cine de Sundance en 2010 y obtuvo el Maysles Brothers Award como Mejor Película Documental 2010. Como productor de documentales, Padilha produjo Estamira (dirigida por Marcos Prado), que ganó los premios al Mejor Documental en los Festivales de Cine de Rio de Janeiro y de São Paulo; Mejor Documental en Karlovy Vary, así como el Grand Prix en el Festival Internacional de Cine Documental de Marseille, entre muchos otros premios significativos; así mismo realizó Charcoal People (dirigida por Nigel Noble), que se estrenó en Sundance en 1999, y obtuvo dos premios de Amnistía Internacional.

 

Como realizador cinematográfico de historias ficticias, Padilha, ha escrito, dirigido y producido dos películas. Por Elite Squad, ganó varios importantes premios internacionales, incluyendo el Oso de Oro en Berlín y el Premio de la Academia Brasileña como Mejor Director. Elite Squad 2 se estrenó en Brasil en octubre de 2010. Elite Squad fue aclamada por la crítica en Brasil.  La película obtuvo el Premio de la Academia Brasileña como Mejor Guión, Mejor Director y Mejor Película, y actualmente es la película brasileña más vista de todos los tiempos, con una venta superior a once millones de boletos en 2010. Elite Squad 2 también es la película brasileña con más alta recaudación de todos los tiempos, superando a Avatar y Titanic. La película se produjo y se distribuyó independientemente.

 

 

MARC ABRAHAM (Productor) es un productor, escritor y director estadounidense. En 2008 dirigió Flash of Genius, protagonizada por Greg Kinnear. Entre sus múltiples créditos como productor y productor ejecutivo se encuentran The Man with the Iron Fists, In Time, Children of Men, Spy Game, The Family Man, The Rundown, Dawn of the Dead, Air Force One, 13 Days y The Hurricane.  Actualmente, Abraham escribe un guión que va a dirigir con base en la vida del legendario cantante y letrista Hank Williams.

 

 

ERIC NEWMAN (Productor) es un productor de cine y televisión ubicado en Los Ángeles.  Sus créditos de producción incluyen Dawn of the Dead, Children of Men, The Last Exorcism, “Hemlock Grove”, de Netflix, así como In Time.

 

 

JOSHUA ZETUMER (Guión) es un escritor de cine y televisión. Nacido en Del Mar, California, Zetumer asistió a la USC, y sus intenciones originales eran convertirse en baterista de jazz. Después se enamoró del cine con las películas de los hermanos Coen, cambió de carrera y desde entonces ha escrito guiones. Además de Robocop, Zetumer escribió los guiones o realizó el trabajo de producción en diversas franquicias de estudio: Bourne, James Bond, Sherlock Holmes y Safe House, por nombrar algunas. Fue seleccionado como uno de los principales Diez Guionistas para Observar Variety, y ha estado incluido en la Lista Negra tres veces. Actualmente escribe un drama criminal para F/X, además de adaptar The Graveyard Book, de Neil Gaiman, para ser dirigido por Ron Howard. Su película favorita de todos los tiempos es Network.

 

 

Edward Neumeier (Guión) hizo equipo con Michael Miner para escribir el guión de la película RoboCop en 1987; también co-produjo esa película con Jon Davison.  Su trabajo en RoboCop comenzó una larga asociación con el director Paul Verhoeven, para quien adaptó la novela Starship Troopers, de Robert A. Heinlein en un guión cinematográfico; Neumeier también escribió la secuela de esta película, además de escribir y dirigir Starship Troopers 3: Marauder.  Neumeier se encuentra actualmente desarrollando un guión original para Columbia Pictures y el productor Neal H. Moritz.

 

 

Michael Miner (Guión) tiene una carrera profesional que incluye periodos como director de fotografía y director/camarógrafo de diez videos musicales.  Como co-escritor de RoboCop (1987), la icónica historia de acción acerca de un oficial de la ley en parte hombre/en parte máquina del futuro, Miner recibió el Saturn Award como Mejor Guión de Ciencia Ficción y una nominación como Mejor Guión por parte de Mystery Writers of America.  También es co-escritor del piloto para “RoboCop: The Television Show”, producido por Sky TV, así como Anacondas: Search for the Blood Orchid, la secuela de la aventura de acción acerca de humanos que combaten contra mortíferas serpientes.  Sus créditos como escritor solista incluyen Lawnmower Man II, la secuela de ciencia ficción para la historia de realidad virtual acerca de un erudito idiota atrapado en un programa de cómputo, así como su debut como escritor/director, Deadly Weapon, un drama acerca de un adolescente que encuentra un prototipo de un arma de Star Wars y la usa para tomar un rehén en un pueblo del desierto.  Recientemente, dirigió The Book of Stars, una historia de realismo mágico acerca de la problemática relación entre dos hermanas y el libro de recuerdos que una de ellas conserva y que tiene el poder de anticipar eventos futuros  Miner descubrió el guión mientras enseñaba una clase de escritura en Maine Photographic Workshops.  Miner ha escrito guiones para Oliver Stone, Sylvester Stallone y Michael Douglas.  Actualmente desarrolla una película de suspenso erótica situada en el campus de la Universidad Harvard, así como dos series de televisión, una acerca de la Justicia Juvenil en Estados Unidos y la otra acerca de los aspectos distópicos de la información digital.  Ha enseñado guionismo en Maine Photographic Workshops, la Universidad de Hawái, el Southeastern Media Institute, el Praxis Center for Screenwriting in Vancouver, la Universidad de California en Santa Bárbara, la Universidad Estatal de California en Los Ángeles, así como en el InsideOut Writers Program para jóvenes encarcelados en el Condado de Los Ángeles.

 

 

Bill Carraro (Productor Ejecutivo) trabajó recientemente como productor ejecutivo en The Wolfman, de Joe Johnston, protagonizado por Benicio Del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt y Hugo Weaving, así como Tower Heist, dirigida por Brett Ratner y protagonizada por Ben Stiller y Eddie Murphy.

 

Previamente, Carraro produjo The Golden Compass, de Chris Weitz, protagonizada por Nicole Kidman, Sam Elliott, Eva Green y Daniel Craig, que obtuvo el Oscar® como Mejor Logro en Efectos Visuales.

 

Otros créditos cinematográficos de Carraro como productor o productor ejecutivo incluyen The Sentinel, protagonizada por Michael Douglas, Kiefer Sutherland, Eva Longoria Parker y Kim Basinger; My Super Ex-Girlfriend, protagonizada por Uma Thurman y Luke Wilson; Stay, protagonizada por Ewan McGregor, Naomi Watts y Ryan Gosling; The Best Man, protagonizada por Taye Diggs y Nia Long; Frequency, protagonizada por Dennis Quaid y Jim Caviezel; Undercover Brother; así como American History X, protagonizada por Edward Norton, que recibió una nominación a un Premio de la Academia® por su poderosa interpretación.

 

Adicionalmente, Carraro ha colaborado con directores tales como Ivan Reitman, Woody Allen, Brian De Palma, Malcolm Lee, Gregory Hoblit, Joan Micklin Silver, Marc Forster y James Foley.

 

Carraro fue el productor de la película de The Tuskegee Airmen, de HBO, ganadora de un Emmy y nominada a un Golden Globe, que fue protagonizada por Laurence Fishburne y Cuba Gooding, Jr.  Este proyecto altamente aclamado le aportó el Directors Guild Award como Logro Destacado.  Carraro también recibió el NAACP Image Award por un Largometraje Destacado cuando produjo The Best Man.  Además, Carraro recibió un Saturn Award por la producción de Frequency.

 

Carraro también fue presidente de producción en Aaron Russo Films, donde supervisó proyectos independientes y co-financiados que incluían un trato de primera vista en Orion Pictures.

 

Oriundo de Nueva York, nació en Brooklyn y se graduó de Ithaca College, con una licenciatura en cine y fotografía; Carraro comenzó su carrera en la industria del cine comercial antes de pasar a la producción de largometrajes.

 

Carraro es miembro tanto del Producers Guild of America como del Directors Guild of America y, además de sus diversos créditos como producto ha trabajado como director de la segunda unidad.

 

 

Roger Birnbaum (Productor) trabajó como Co-Presidente y Director General de Metro-Goldwyn-Mayer, Inc. de 2010 a 2012.   Birnbaum se enfocó después en la producción.  Birnbaum permanece trabajando exclusivamente con MGM; su primer proyecto es RoboCop.  Otros proyectos incluyen Death Wish, War Games y The Magnificent Seven.

 

El Sr. Birnbaum continúa trabajando como Co-Presidente del Consejo de Spyglass Entertainment con Gary Barber.  Los éxitos de la compañía abarcan películas tales como The Sixth Sense, que recaudó US$661 millones en las taquillas del mundo, hasta el enorme éxito Bruce Almighty.  En la biblioteca de Spyglass también se incluyen varias favoritas nominadas al Oscar, tales como Seabiscuit y The Insider.

 

Otros éxitos incluyen The Vow, Wanted, 27 Dresses, Shanghai Noon y su secuela, Shanghai Knights.

 

El Sr. Birnbaum también fue productor de la franquicia Rush Hour bajo su compañía Roger Birnmabum Productions.

 

Antes de fundar Spyglass, Birnbaum co-fundó Caravan Pictures, donde produjo éxitos tales como While You Were Sleeping, Grosse Point Blank, Six Days/Seven Nights, Angels in the Outfield y The Three Musketeers.

 

Antes de dirigir Caravan, Birnbaum trabajó como Presidente de Producción Mundial y Vicepresidente Ejecutivo de Twentieth Century Fox, donde desarrolló películas tales como Home Alone, Edward Scissorhands, My Cousin Vinny, The Last of the Mohicans y Mrs. Doubtfire.  También fue Presidente de Producción para United Artists, donde desarrolló la película ganadora del Oscar, Rain Man.

 

Antes de ingresar a la industria cinematográfica, Birnbaum construyó una exitosa carrera como Vicepresidente de A&R en A&M Records, además de ser Vicepresidente de A&R en Arista Records.

 

Birnbaum es un Fideicomisario del American Film Institute.  Es miembro de La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.  Así mismo, participa en el Consejo de Y.E.S., una fundación que otorga becas educativas para niños pobres.  El Sr. Birnbaum ostenta un Doctorado Honorario en Humanidades de la Universidad de Denver.

 

 

Lula Carvalho (Director de Fotografía) nació en Río de Janeiro en 1977 y visitó su primer set de cine cuando era muy pequeño con su padre, el director de fotografía y director Walter Carvalho. Primero organizó una revista cuando tenía sólo diez años. Poco después, se involucró con el departamento de cámaras y se convirtió en segundo asistente de cámaras. Cuando terminó la escuela preparatoria, Carvalho ya trabajaba como primer asistente de cámara y trabajó en más de diecinueve películas brasileñas, incluyendo City of God (Director: Fernando Meirelles), nominada a un Premio de la Academia® como Mejor Dirección de Fotografía en 2003; Behind the Sun (Director: Walter Salles); así como Carandiru (Director: Héctor Babenco). Durante esta época, Carvalho también trabajó en cortometrajes, documentales, videos musicales y segundas unidades, director de fotografía o como operador de cámara en las películas. También terminó su formación sobre dirección de fotografía y fotografía fija en la Universidad de Nueva York y la Escuela de Artes Visuales en Nueva York.

 

En 2005, Carvalho filmó su primer largometraje como director de fotografía, Incuráveis (Incurables), dirigida por Gustavo Accioli. Después filmó Elite Squad, dirigida por José Padilha, que ganó el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín en 2008; A Festa da Menina Morta (The Dead Girl’s Feast), dirigida por Matheus Natchergaele, que fue la selección oficial en la sección Un Certain Regard, en el Festival de Cine de Cannes en 2008; Feliz Natal (Merry Christmas), dirigida por Selton Mello; Budapest, dirigida por Walter Carvalho; así como tres documentales. En 2008, Carvalho obtuvo el Premio a la Mejor Dirección de Fotografía tanto por parte de la Academia Brasileña de Cine como la Asociación de Internacional de Corresponsales de Prensa (ACIE) en Brasil, por su trabajo en Elite Squad.

 

Su más reciente colaboración con José Padilha, Elite Squad 2: The Enemy Within, se convirtió en una de las películas con más alta recaudación de todos los tiempos en Brasil.

 

 

Martin Whist (Diseñador de Producción) es un diseñador de producción y artista ubicado en Los Ángeles que estudió bellas artes en Vancouver y Toronto, donde obtuvo su licenciatura.  Después completó su Maestría en Bellas Artes en la Claremont Graduate School en Claremont, California.  Ha exhibido sus pinturas y esculturas internacionalmente.

 

Whist trabajó en todos los aspectos del departamento de arte, desde carpintero hasta diseñador de producción en largometrajes y comerciales durante los últimos 15 años.  Sus créditos recientes como diseñador de producción incluyen Warm Bodies, The Cabin in the Woods, The Factory, Devil, Super 8, The Promotion, Cloverfield, Smokin’ Aces y Tenacious D in The Pick of Destiny.

 

También fue director de arte en las películas The Island; Lemony Snicket’s A Series of Unfortunate Events, nominado a un Premio de la Academia® y ganadora del premio al Director de Arte; Along Came Polly, Down with Love y Phone Booth.

 

 

Nativo de São Paulo, Brasil, Daniel Rezende (Editor) estudió publicidad en ESPM. Después de ESPM, comenzó a trabajar como editor en numerosos comerciales de televisión en videos musicales.

 

Rezende recibió una nominación al Premio de la Academia y también obtuvo un Bafta Award y el Gran Premio del Cine en Brasil por su trabajo en City of God, de Fernando Meirelles. Nominada a Cuatro Premios de la Academia, City of God fue el primer largometraje en el que Rezende trabajó como editor. Después de City of God, Rezende trabajó con Walter Salles en Motorcycle Diaries y Dark Water.

 

Rezende después regresó a Brasil para editar The Year My Parents Went on Vacation y City of Men; después se reunió con Fernando Meirelles en la película en idioma inglés Blindness. Rezende después editó Elite Squad, que ganó el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín en 2008, así como Elite Squad 2, que se convirtió en la película con más alta recaudación de todos los tiempos en Brasil.

 

Rezende volvió a hacer equipo con Meirelles en la cinta 360, y con el director Terrence Malick en The Tree of Life.

 

 

Peter McNulty (Editor) fue un editor asistente en películas tales como Payback, Lethal Weapon 4 y X-Men.  Después fue editor asociado en A Knight’s Tale, de Brian Helgeland; editor asociado en The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford, de Andrew Dominick, así como editor adicional en There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson; después debutó como editor principal con Last House on the Left.  Después de cortar dos películas de Wes Craven, incluyendo Scream 4, McNulty se reunió de nuevo con Paul Thomas Anderson para The Master.  Después volvió a hacer equipo con Brian Helgeland en la exitosa película del año pasado, 42.

 

 

APRIL FERRY (Diseñadora de Vestuario) debutó como diseñadora de vestuario en la película de acción Big Trouble in Little China, de John Carpenter, en 1986 y después siguió con el drama romántico Made in Heaven, de Alan Rudolph. Como favorita del director Richard Donner, Ferry diseñó el guardarropa para cuatro de sus proyectos, entre ellos Radio Flyer, Free Willy, Maverick (que le aportó una nominación al Oscar® además de una nominación al Apex Award), así como The Shadow Conspiracy.  También hizo equipo tres veces con el director Jonathan Mostow (Surrogates, Terminator 3: Rise of the Machines y U-571), con John Hughes (Planes, Trains and Automobiles, She’s Having a Baby y Flubber), así como Jonathan Kaplan (Immediate Family, Unlawful Entry y Brokedown Palace.)

 

También trabajó en la biografía cinematográfica de Arthur Hiller, The Babe; The Mask, de Peter Bogdanovich, y “Child’s Play, Three Fugitives; el debut como director de Bill Paxton con Frailty, 15 Minutes, National Security y Playing By Heart. Colaboró con el realizador cinematográfico Richard Kelly en tres proyectos, la favorita de culto Donnie Darko, Southland Tales y The Box. También diseñó la ropa de época para el drama romántico de la Segunda Guerra Mundial, Edge of Love, protagonizado por Keira Knightley y Sienna Miller, por lo cual fue honrado con el BAFTA Cymru como Mejor Diseño de Vestuario.

 

En la pequeña pantalla, Ferry diseñó el guardarropa para la miniserie televisiva “The Sophisticated Gents”; recibió una nominación al Emmy por la presentación de “My Name Is Bill W”, de CBS/Hallmark Hall of Fame; diseñó dos películas televisivas de “Rockford Files” (“Punishment and Crime” de 1995 y “A Blessing in Disguise” de 1996) además de la biografía cinematográfica de HBO “Don King: Only in America”.

 

Recientemente, pasó cuatro años en una locación en Italia para la serie “Rome” de HBO, por la cual obtuvo el Emmy Award en 2006 y recibió otra nominación el año siguiente. También fue honrada dos veces por la serie por parte del Costume Designers Guild por sus creaciones de época, con una tercera nominación en 2007.

 

Recientemente diseñó el vestuario para la exitosa película Elysium, de Neill Blomkamp.  Es miembro del consejo del Costume Designers Guild.

 

 

 

 

James E. Price (Supervisor de Efectos Visuales)

 

 

Pedro Bromfman (Música)

 

 

El “PREMIO DE LA ACADEMIA®” y “OSCAR®” son marcas comerciales y marcas de servicio registradas por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Fecha de estreno en México: 14 de febrero 2014