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Del productor Jerry Bruckheimer y el director Gore Verbinski, ganador de un premio Oscar®, el equipo realizador de la exitosa saga PIRATAS DEL CARIBE, llega EL LLANERO SOLITARIO de  Disney y Jerry Bruckheimer Films, una emocionante aventura llena de acción y humor, en la que el famoso héroe enmascarado vuelve a cobrar vida a partir de una nueva mirada. En el film, el guerrero nativo americano Toro (Johnny Depp) narra las historias -nunca antes contadas- que transformaron a John Reid (Armie Hammer), un hombre de ley, en toda una leyenda de la justicia. Así, la audiencia es transportada en un épico viaje con sorpresas y divertidos conflictos, mientras los dos inverosímiles héroes aprenden a trabajar juntos y a luchar contra la codicia y la corrupción.

 

El elenco de EL LLANERO SOLITARIO también incluye al ganador de los premios Primetime Emmy® y Globos de Oro®, Tom Wilkinson (John Adams), como el nacionalista Latham Cole; William Fichtner (The Dark Knight) como el peor enemigo de Toro y el Llanero Solitario, Butch Cavendish; el ganador del premio Primetime Emmy Barry Pepper (“The Kennedys”), como el militar Capitán J. Fuller; James Badge Dale (IRON MAN 3) como el Ranger de Texas Dan Reid, el hermano mayor de John; Ruth Wilson (Luther) como la esposa de Dan y la ex novia de John, Rebecca Reid; y la actriz nominada al Oscar en dos ocasiones y a los Globos de Oro en seis oportunidades, Helena Bonham Carter (The King’s Speech) como la extravagante propietaria de la cantina del lugar, Red Harrington.

 

El filme está dirigido por Gore Verbinski y Producido por Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski. La historia para la pantalla es de Ted Elliott & Terry Rossio (de las cuatro entregas de PIRATAS DEL CARIBE) y Justin Haythe (Revolutionary Road), con guión de Justin Haythe con Ted Elliott & Terry Rossio. Los productores ejecutivos son Mike Stenson, Chad Oman, Ted Elliott, Terry Rossio, Johnny Depp, Eric Ellenbogen y Eric McLeod.

 

 

EL LEGADO RENACE

 

Ochenta años después de aparecer en el colectivo imaginario, los clásicos personajes del Llanero Solitario y Toro siguen siendo ítems perdurables del panorama cultural estadounidense. “Hay algo acerca de ellos que ha apelado a todas las generaciones, desde que se inventaron”, señala el productor Jerry Bruckheimer. “Yo crecí en Detroit y los programas de radio y TV de El Llanero Solitario fueron parte de mi juventud, así como de la de millones de personas”. En radio, televisión, cines, animación de TV, novelas gráficas y videojuegos, la popularidad perpetua de estos icónicos personajes estadounidenses representa un continuo que confirma la fascinación que generan en el público.

 

El programa se abrió camino en el espacio radioeléctrico gracias a la emisora de radio WXYZ de Detroit, Michigan, el 30 de enero de 1933. El dueño de la emisora, George W. Trendle, quería un western que atrajera al público infantil. Los personajes que creó eran saludables, honestos y había una figura de autoridad que los niños podían admirar. Así nació el concepto del Llanero Solitario, que pasó a manos de Fran Striker, un guionista de Buffalo, y al director de personal de la estación, James Jewell.

 

Jewell continuó dirigiendo la radionovela El Llanero Solitario hasta 1938. Para entonces, ya era un fenómeno nacional. El suegro de Jewell era dueño del campamento Kee-Mo-Sah-Bee, en Mullet Lake, Michigan, que se convirtió en la obvia inspiración lingüística para el apodo con el que Toro llama a su amigo, el Llanero Solitario (Toro apareció en la serie 11 episodios después de su inicio). Se cree que el campamento fue bautizado a partir de una palabra en lengua ojibwe, “giimoozaabi”, que ha sido traducida como “explorador de confianza” o incluso como “alguien que no sigue el camino normal”. El nombre en inglés de Toro (“Tonto”) también deriva de otra palabra en lengua ojibwe, “N’da’aanh-too”, que significa “el salvaje” o “cambiar”. Jewell sugirió, además, la inclusión de la “Obertura Guillermo Tell”, de Gioachino Rossini, como la cortina musical del programa.

 

Hubo 2956 episodios radiales de El Llanero Solitario (el último se emitió el 3 de septiembre de 1954), una historia de 21 años que se superpuso con la enormemente exitosa serie de TV, protagonizada por el incondicional Clayton Moore como el personaje principal y Jay Silverheels como Toro. Este programa, que se convirtió en un fenómeno internacional, salió al aire por primera vez en ABC en 1949 y continuó hasta 1957.

 

La enorme popularidad de la serie también continuó en dos largometrajes, The Lone Ranger (1956) y The Lone Ranger and the Lost City of Gold (1958). Pero ahora es momento de que Johnny Depp y Armie Hammer pongan su sello característico a los personajes de Toro y el Llanero Solitario. Respetando las tradiciones establecidas a lo largo de las últimas ocho décadas, ambos interpretan con valentía a estos personajes para toda una nueva generación.

 

 

LA HISTORIA COBRA FORMA

 

Al igual que con muchos ambiciosos proyectos, había un largo y sinuoso camino por delante para llevar la nueva versión de EL LLANERO SOLITARIO a buen término. Pero ni el productor Jerry Bruckheimer, ni el director Gore Verbinski, son hombres fáciles de disuadir una vez que sus corazones y sus mentes se enfocan. “Sabíamos que era el momento para que El Llanero Solitario y los westerns renacieran”, dice Bruckheimer. “Sabíamos que era el momento de hacer películas de piratas cuando desarrollamos la primera PIRATAS DEL CARIBE, hace una década. Hay una razón por la cual la gente ha disfrutado de estos personajes y géneros durante tanto tiempo, y sabíamos que si los retomábamos de una manera renovada e interesante, todos se enamorarían de ellos una vez más”.

 

Verbinski estaba interesado en dirigir EL LLANERO SOLITARIO sólo si podían tomar la historia clásica y agregarle algunas sorpresas. “Creo que si eres fan de la serie original de televisión”, dice el director, “te sorprenderá la película porque todo el mundo conoce la historia, y esa no es la historia que estamos contando aquí. Lo que hacemos es narrar todo desde la perspectiva de Toro, algo semejante a Don Quijote, contado desde el punto de vista de Sancho Panza. Yo diría que ése es el centro de todo; nuestra versión es una historia de amigos y un film de acción y aventuras, con un montón de ironía y humor y la suficiente particularidad como para hacerlo distintivo”.

 

Para escribir la versión renovada de este cuento legendario, los realizadores contrataron al brillante equipo de guionistas de Ted Elliott y Terry Rossio, quienes ya habían escrito las cuatro exitosas películas de la saga PIRATAS DEL CARIBE, las primeras tres de las cuales fueron una colaboración con Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski; y Justin Haythe, quien escribió Revolutionary Road para Sam Mendes.

 

Acerca de la historia, Jerry Bruckheimer comenta: “Ésta es la historia de cómo John Reid se convierte en el Llanero Solitario, en el marco de una comedia dramática entre dos personajes que poseen orígenes totalmente distintos, que están realmente en conflicto al comienzo de la película y que, en el transcurso de su relación, llegan a una especie de incómoda unión. Nuestra versión tiene un montón de emoción, aventura, drama, comedia, espectáculo y emoción. Y debido a la visión de Gore, también es un proyecto de amplia escala”.

 

Bruckheimer estaba encantado de que su compañero de PIRATAS DEL CARIBE, Gore Verbinski, estuviera nuevamente a bordo para EL LLANERO SOLITARIO. “Gore es un director increíblemente talentoso, alguien que lo abarca todo. A veces, encuentras a un director que hace comedia muy bien pero que no puede hacer filmes de acción; también hay algunos que sólo pueden hacer acción”, dice Bruckheimer. “Gore es uno de los pocos directores que puede hacer de todo; acción, drama, comedia, animación; y todo con igual genialidad. Él es altamente visual y no permite que nada se interponga en su camino para crear secuencias nunca antes vistas; siempre encuentra la manera de filmarlas con el máximo impacto”.

 

 

EL ELENCO Y LOS PERSONAJES

 

El interés de Johnny Depp por interpretar a Toro en EL LLANERO SOLITARIO comenzó apenas iniciado el proyecto, cuando era tan sólo una idea de Jerry Bruckheimer. Muy a su estilo, Depp pensó que la mejor forma de ponerla en marcha sería metiéndose en el personaje de Toro. Así, convocó la ayuda de dos grandes amigos, el maquillador Joel Harlow y el fotógrafo Peter Mountain, y se dedicó a la creación de su versión distintiva de Toro, con la esperanza de convencer a Bruckheimer y al estudio, Disney, para que dieran luz verde al filme.

 

Depp, que es un maestro del disfraz y un gran intérprete, basó su apariencia de Toro en una pintura de un guerrero nativo estadounidense y agregó sus propios y únicos toques. El resultado fue espectacular y convenció a Bruckheimer –y claramente también a Disney Studios- de que era el momento de devolver al Llanero Solitario y Toro a la pantalla.

 

Tal como relata el productor Jerry Bruckheimer: “Johnny Depp crea personajes maravillosos, sin importar en qué película sea. Su Toro será diferente de cualquier otro Toro que hayamos visto antes. Él tiene una apariencia completamente diferente, transmite una sensación distinta. Nosotros no sabíamos lo que él hará hasta que la cámara se enciende; pero sabemos que será entretenido y muy interesante”.

 

Depp tenía una clara idea de cómo quería representar al personaje de Toro. Él se recordaba de niño, mirando las repeticiones de la serie de TV, y prometió que Toro sería un “socio igualitario” del Llanero Solitario en lugar de un mero ‘compañero’, para honrar la noble tradición guerrera de su herencia indígena norteamericana.

 

El Llanero Solitario era una de esas cosas que habitualmente veías en televisión cuando eras niño. Yo lo miraba y siempre me identificaba con Toro”, dice. “Ya de niño pensaba por qué el indígena era el acompañante. Y no porque el Llanero Solitario fuese irrespetuoso en su trato con Toro, sino que yo simplemente pensaba: ‘¿Por qué él es el tipo que tiene que hacer esto y aquello? ¿Por qué no es él el héroe?’ Eso siempre estuvo en mi cabeza. Desde muy pequeño me habían contado que tenemos algo de sangre indígena en nuestra familia… Quién sabe cuánto exactamente; quizás es muy poco, no lo sé”.

 

“Así que, lo que quería hacer era interpretar este personaje no como el compañero del Llanero Solitario. Quería interpretarlo como un guerrero y un hombre de gran integridad y dignidad. Es mi pequeña contribución para corregir los errores que se han cometido en el pasado”.

 

Con Johnny Depp ya seleccionado para dar vida a Toro, los realizadores buscaron al perfecto John Reid, alias el Llanero Solitario. Pronto se hizo evidente para Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski que el codiciado papel del Llanero estaba hecho a la perfección para un actor joven, increíblemente talentoso e igualmente guapo, llamado Armie Hammer.  Después de haber impactado a Hollywood con su interpretación de los gemelos Winklevoss en The Social Network, de David Fincher, y de coprotagonizar junto con Leonardo DiCaprio J. Edgar, de Clint Eastwood, Bruckheimer y Verbinski lo convocaron para EL LLANERO SOLITARIO en el momento justo.

 

Al describir a Hammer, el director afirma: “Cuando conoces a Armie, pronto entiendes que él no tiene un solo pelo de cinismo o hastío en su cuerpo. Armie tiene un optimismo genial y ciego en la forma en que luce ante el mundo. Y realmente necesitábamos a alguien que el público creyera que tiene ideas antiguas”.

 

Al hablar de su experiencia de trabajo con Hammer, Johnny Depp afirma: “En primer lugar, Armie es un gran tipo. Es muy inteligente, muy rápido y listo, con mucho ingenio y talento. Se comprometió a interpretar al Llanero Solitario como un hombre blanco, ingenuo y serio; y es precisamente la forma correcta”.

 

“Armie es un joven actor que viene pisando fuerte y luce como una estrella clásica del cine. Es más, tiene con qué respaldarlo. Se comprometió completamente con este rol, que interpretó a la perfección y lo hizo con humor; él no quería ser el ‘tipo genial’, por así decirlo. Fue un sueño trabajar con él y siento que hice un buen amigo en Armie”.

 

Los otros actores del elenco de EL LLANERO SOLITARIO también encarnan la excelencia. Tom Wilkinson, quien interpreta al constructor ferroviario Latham Cole, es conocido como uno de los más brillantes y versátiles actores británicos;  ha sido nominado en dos ocasiones a los premios Oscar (por In the Bedroom y Michael Clayton) y cuatro veces a los Globos de Oro, habiendo ganado por su interpretación de Benjamin Franklin en la miniserie de HBO John Adams. “Latham Cole es, en cierto sentido, uno de los padres de EE.UU. tal como es hoy”, explica Wilkinson acerca de su personaje. “En la actualidad se lo llamaría un ‘capitalista de riesgo’. Para Cole, construir el ferrocarril transcontinental no sólo es una oportunidad de hacer dinero sino su visión de una grandeza unificada. Pero Cole no siempre es particular en su forma de alcanzar lo que quiere. La gente que tiene grandes proyectos no tiene problemas de pisar los derechos de otras personas”.

 

William Fichtner asumió el papel del forajido Butch Cavendish, el absoluto rival del Llanero Solitario y un personaje conocido para todos los fanáticos. A través de los años, Fichtner desarrolló una poderosa reputación por su versatilidad y rango. Irreconocible en su maquillaje como Cavendish, Fichtner no obstante encontró un núcleo al personaje que lo convierte en algo más que un monstruo. “A veces interpreto a gente de naturaleza ruda, pero siempre trato de hallar algo que los convierta en ‘reales’. Cavendish es muy simple en su pensamiento acerca de lo que desea, pero es listo y centrado. Creo que se puede decir que, de todos los personajes que se ven en esta película, la última persona a quien querrías hallar en un callejón oscuro es a Cavendish. Creo que ni siquiera él quisiera encontrarse a sí mismo en una calle oscura; por así decirlo”.

 

El ganador del Emmy Barry Pepper fijó sus metas en el papel del Capitán Fuller. En la investigación de su personaje, Pepper estudió a los famosos “luchadores indios” de finales del siglo XIX, Como George Armstrong Custer, Ranald Mackenzie y Phillip Sheridan. “Ellos eran hombres egocéntricos muy exuberantes, que se vanagloriaban y tenían ideas ambiciosas en mente. Uno casi puede escuchar los discursos de campaña y los eslóganes que dan vueltas en la cabeza de Fuller. Lo veo como un pavo real acicalándose y arrastrado por la grotesca tarea de llevar a los indígenas por las llanuras, un caballero en el carnaval del progreso”.

 

La determinación de los realizadores de convocar al mejor talento posible para los diferentes papeles dio sus frutos con la selección del neoyorquino James Badge Dale para encarnar a Dan Reid, un Ranger de Texas cuya ruda naturaleza fronteriza contrasta con la de su refinado y educado hermano, John. “Dan Reid es el hermano mayor de Dan, un tipo sucio y hastiado del mundo”, apunta Dale acerca de su personaje. “Hay muchos matices en el punto de vista de Dan, y quizás en otro mundo u otro tiempo él podría haber terminado fuera de la ley. El bien y el mal no parecen ser tan claros para él nunca más”.

 

 

La actriz británica Ruth Wilson debuta en el cine estadounidense con EL LLANERO SOLITARIO. “Cuando Ruth llegó y comenzó a leer para el papel, simplemente nos impresionó”, dice Verbinski. “Ella puede capturar a la mayoría de la gente y tiene mucho que decir con esos ojos. Será una gran estrella de cine”.

 

Wilson comenta: “Trabajar en EL LLANERO SOLITARIO ha sido épico, en cada sentido de la palabra, desde la escala de la producción, el paisaje, la calidad del talento involucrado y todo. Es un western que oscila entre el humor absurdo y la emoción seria, todo ambientado en un momento fascinante de la historia estadounidense. Para mí fue una gran oportunidad y no pude resistirme; fue una experiencia que nunca olvidaré”.

 

Helena Bonham Carter se unió al elenco por una buena razón: “El motivo por el cual quería hacer esta película es porque nunca antes me habían ofrecido interpretar a una madama con una sola pierna, en una película del oeste”, cuenta la actriz, nominada a los Oscar en dos oportunidades. Otro atractivo de su papel fue la oportunidad de trabajar, de vuelta, con su amigo Johnny Depp, con quien actuó previamente en cinco filmes. Bonham Carter describe a Red como “la extravagante propietaria –con un peinado más extravagante aún- de un exótico establecimiento móvil. Red sigue los pasos del ferrocarril mientras éste avanza en su construcción, porque sus clientes son los trabajadores. Ella es una poderosa pragmatista, no se anda con vueltas”.

 

El enorme elenco secundario de EL LLANERO SOLITARIO fue meticulosamente seleccionado de varios sectores de la comunidad actoral estadounidense e internacional. Dos distinguidos actores fueron seleccionados para interpretar a guerreros comanche que se enfrentan a un futuro incierto: Saginaw Grant, un muy respetado actor, maestro y activista de la nación Sac y Fox, de Iowa y de la nación Otoe-Missouria, interpreta al Jefe Gran Oso, líder a pesar del avance de sus años y del ferrocarril sobre territorios comanche. También Gil Birmingham, de origen comanche, interpreta al jefe guerrero de Gran Oso, Rodilla Roja.

 

 

DE REGRESO A LA ESCUELA… ¡LA ESCUELA DE VAQUEROS!

 

El elenco y los actores secundarios de EL LLANERO SOLITARIO descubrieron que, para ser un vaquero, pistolero o un constructor de ferrocarril en la pantalla grande es necesario volver a la escuela y estar debidamente preparado. El “Campamento Cowboy Boot” comenzó tres semanas antes de que Gore Verbinski gritara “Acción” por primera vez y a él concurrió la mayoría del elenco principal, en el rancho Horses Unlimited, de Albuquerque. Sus profesores incluyeron entrenadores para escenas de riesgo, arrieros, armeros y utileros; y nadie fue tratado con preferencia, ni siquiera el actor que interpreta al Llanero Solitario.

 

“El Campamento Cowboy Boot era, básicamente, un grupo de actores corriendo como niños de seis años de edad”, dice Armie Hammer. “Montábamos a caballo durante dos horas por día, arrojábamos lazos durante media hora, practicábamos tiro con armas, andar en carreta, ensillar y quitar la montura. Fue un gran proyecto de inmersión al filme. Después de unos pocos días allí creo que había montado más a caballo de lo que lo había hecho antes, durante toda mi vida”.

 

“Gore deseaba tener un campamento donde, básicamente, se pudiera enseñar a cada actor a disparar, a montar y cabalgar, junto con otras cuestiones”, dice el coordinador de dobles, Tommy Harper. Lo fundamental para mí era asegurarse de que, al final de la película, todos hubieran hecho todo lo debido de la manera segura y estuvieran en perfecto estado”. Pese a que este campamento comenzó antes del rodaje, Harper señala que el entrenamiento de actores continuó durante toda la filmación: “Cuando crees que saber algo, todo se vuelve contra ti; así que nunca los dejamos demasiado tranquilos en cuanto al entrenamiento”.

 

 

Claramente, era crucial para los actores conocer el manejo de las armas de fuego, y para ello estuvieron bajo la experta tutela del armero Harry Lu. “A pesar de que disparaban hacia blancos de tiro”, apunta, “era de todas maneras un objeto peligroso para trabajar. Debíamos asegurarnos de que supieran cómo manejarlo y la forma correcta de hacerlo”.

 

William Fichtner, quien en su rol del máximo forajido Butch Cavendish debía sentirse absolutamente seguro con su armamento, se alegró de ponerse en las manos de expertos. “Con Harry Lu cerca, me siento cómodo con cualquier cosa en materia de armas”, dice el actor. “Es difícil… la primera vez que sostienes una pesada pistola en la mano. Pero, cada vez que llegaba al plató y veía a Harry, le preguntaba si podía manejar la pistola por un rato, y él siempre me mostraba algo nuevo para que yo practicara, y luego un poquito más”. Después de un tiempo, Fichtner ya hacía peligrosos giros con la pistola, que fueron capturados en la película durante el rodaje en Creede, Colorado. “¿Sabes por qué te esfuerzas tanto en aprender cosas como estas?”, se pregunta Fichtner. “Porque, como actor, deseas pequeños momentos que igualen todo lo que está sucediendo en la película. Yo quería que mi movimiento del arma fuese tan bueno como el increíble entorno y el set en el que estábamos filmando, en Creede”.

 

Para entrenar al elenco en equitación se contó con el equipo a cargo del experto Clay Lilley y del jefe de vaqueros, Norman Mull. “Un jinete puede mirar a un actor y saber si ese persona puede o no montar a caballo”, dice Harper. “Sólo por la forma en que caminan se puede saber esto; así como también si podrán montar y desmontar. Así que, enseñarles a lucir correctamente también fue importante”. Norman Mull afirma: “Lo que intentamos hacer en el campamento fue conseguir que los actores se sintieran cómodos con los caballos, elegir equinos apropiados para ellos y enseñarles lo que fuese necesario para asegurarles que pudieran montar”.

 

Algunos actores tenían experiencia previa, entre ellos Armie Hammer y Ruth Wilson. “Me he caído de unos cuantos caballos ya”, dice Wilson, entre risas, “así que éste era un buen lugar para aprender a montar correctamente”. Wilson disfrutó de ser la única mujer en el campamento. “Sí, me encantó estar rodeada de vaqueros; fue divertido. Fue muy bueno para entender el mundo de la película”.

 

El habitualmente temerario Hammer, sin embargo, sí estaba algo perturbado. “He trabajado con caballos antes, pero pensé: ‘Este animal piensa por sí mismo; eso es lo que me pone nervioso. ¿Qué ocurrirá si ve un conejo?’. Pero ellos no te dan opción; te sientan en el caballo y te dicen: ‘Ve a dar un paseo’. Fue una diversión imparable durante tres semanas”.

 

Los otros actores principales también se divirtieron mucho en el campamento, pese a que reconocieron los rigores de éste. James Badge Dale, el neoyorquino que interpreta al Ranger texano Dan Reid, tuvo que ser honesto acerca de sus habilidades cuando se encontró con Jerry Bruckheimer y Gore Verbinski por primera vez. “No tenía aún el trabajo, y me reuní con ambos. Jerry estaba sentado en silencio, como suele hacer, y observaba y escuchaba atentamente. Gore me preguntó si sabía montar a caballo. Yo iba y venía con algunas historias y, finalmente, le dije: ‘Gore, lo siento, no tengo ni idea de cómo montar un caballo; ¡soy de la ciudad de Nueva York!”. Entonces, Jerry se rió súbitamente y dijo: ‘Eres el único que vino aquí y nos dijo la verdad’. Gore agregó: ‘Bueno, pues entonces aprenderás’. Y así lo hice. Aprendí cosas de los caballos que nunca pensé que aprendería. Estos vaqueros son muy buenos en lo suyo. Adoran a los caballos y te enseñan a respetarlos”.

 

El departamento de utilería de Kris Peck también hizo una importante contribución al campamento, ya que fue responsable de proveer los aperos correspondientes para la época. Ellos hicieron más de 80 monturas del este, 25 de la Caballería de EE.UU. y 30 de los indígenas estadounidenses. “Teníamos que enseñar a los actores cómo desplegar todos estos accesorios y lucir como si supieran exactamente lo que estaban haciendo”, explica el asistente de utilería Curtis Akin. “Tienen todo tipo de cosas para utilizar en las escenas de campo, así que, cuando cabalgan, deberán bajarse de sus caballos, quitar todas estas cosas, poner sus monturas alrededor de una fogata y colocar sus sacos de dormir para acampar y pasar la noche”.

 

 

LA REALIZACIÓN DE EL LLANERO SOLITARIO

 

Con el objetivo de realizar una película que desafiara las convenciones y expectativas, pero a la vez satisficiera a la audiencia de un modo que ésta nunca imaginara, el productor Jerry Bruckheimer y el director ganador del Oscar Gore Verbinski comenzaron a filmar EL LLANERO SOLITARIO, de Disney/Jerry Bruckheimer Films, el 28 de febrero de 2012, en Albuquerque, Nuevo México.

 

El talentoso elenco —Johnny Depp, Armie Hammer, Tom Wilkinson, William Fichtner, Barry Pepper, James Badge Dale, Ruth Wilson y Helena Bonham Carter— se embarcó en un rodaje de siete meses, que los llevaría a través de los más variados terrenos y climas de cuatro estados del sudoeste estadounidense, convirtiendo al rodaje de EL LLANERO SOLITARIO en una aventura por sí mismo.

 

El director de fotografía Bojan Baselli (EL APRENDIZ DE BRUJO, Sr. y Sra. Smith), con quien Verbinski ya había trabajado anteriormente, estuvo a cargo de la captura de las extensas imágenes de EL LLANERO SOLITARIO. “Nadie entiende mejor el proceso fotoquímico que Bojan”, afirma Verbinski acerca de Bazelli. “Él entiende qué ocurre con el ojo cuando se ilumina una habitación, comprende qué ocurre en la parte posterior de la lente cuando llega la emulsión y ahora, de forma digital, cuando llega al chip. Creo que tiene un mejor entendimiento que cualquier otra persona con quien he trabajado”.

 

 

Acerca del enfoque visual que él y Bazelli planearon para EL LLANERO SOLITARIO, Verbinski afirma: “Queríamos mantenerlo básico, en crudo. No queríamos que luciera tan bonita que se sintiera como algo teatral. Ya tenemos una historia que es, intrínsecamente, teatral, como una ópera, pero si además comenzábamos a colocar crema y salsas a esa receta, perdíamos sentido de la integridad. Debía ser honesto… y sin refinar”.

 

 

Antes de que las cámaras se encendieran por primera vez, el asesor Comanche de la película, Wahathuweeka-William Voelker, y su colega, Troy, realizaron una ceremonia de bendición tradicional en las tierras de los estudios de Albuquerque. En el interior, en tres platós, las secuencias involucraban el uso de trenes, una carpa donde se realizaba una gran exposición y el espléndido interior de Red’s Traveling Entertainments, todos sitios donde debía realizarse parte del rodaje.

 

Alrededor de 55 kilómetros al oeste de Albuquerque se ubica Rio Puerco, donde la producción construyó los platós del pueblo de Colby y Promontory Summit. Con la excepción de estadías en Monument Valley y el Cañón de Chelly, en la Nación Navajo, Rio Puerco sería la base de operaciones de la compañía durante los siguientes tres meses.

 

En la mañana del 12 de abril de 2012, la producción se dirigió a Monument Valley para comenzar a rodar antes del amanecer. El sol salió justo por encima de la cresta conocida como el ‘Lugar John Ford’, para realizar una toma del Llanero Solitario y de Toro montados a caballo, justo al borde del precipicio. En la impactante zona de Monument Valley conocida como North Window, la compañía tuvo el honor de ser visitada por líderes de la Nación Navajo, quienes acogieron la primera gran película que se rodaba en Monument Valley en más de una década.

 

Desde allí, el equipo se dirigió por un sinuoso camino de 104 kilómetros a través de la Nación Navajo hasta el Cañón de Chelly. Dicho lugar es otro punto profundamente histórico y espiritual de la Nación Navajo, que está bajo la supervisión del Servicio de Parques Nacionales de EE.UU. Durante seis días allí, Verbinski filmó la crucial escena de la emboscada en Bryan’t Gap, en los sitios más recónditos de dicha configuración regional.

 

Después de regresar a Rio Puerco para algunas tomas extra, el equipo sufrió un dramático cambio de escenario ya que la producción se mudó 435 kilómetros al norte de Albuquerque, hasta el pequeño pueblo montañoso de Creede, Colorado, para otras tres semanas de rodaje. El histórico y pintoresco lugar fue el último pueblo minero en auge durante al final del siglo XIX en Colorado. La villa tiene una historia áspera y fascinante, que atrajo a personajes indeseables durante su apogeo minero, tales como Soapy Smith y Robert Ford. EL LLANERO SOLITARIO aprovechó este pasado histórico de Creed y construyó su propia mina justo al norte del centro, entre las ruinas de la verdadera mina de amatista que solía haber allí.

 

“Es muy auténtico”, apunta Jerry Bruckheimer. “Una parte hermosa de Colorado. Pero hacer que todo nuestro equipamiento llegara allí no fue sencillo; incluso teníamos que traer un tren entero. Nunca es fácil en pueblos pequeños; hasta encontrar alojamiento para una compañía tan grande como la nuestra es complejo. Cuando uno ve la película, ve autenticidad; eso es lo maravilloso de este filme. Estamos en locaciones reales, no usamos mucha animación por computadora (CGI). En muchas películas de la actualidad, los escenarios están creados artificialmente. Aquí, todo es real”.

 

El Río Colorado en Moab, Utah, era la siguiente locación. Johnny Depp, muy familiarizado con el trabajo acuático gracias a la saga PIRATAS DEL CARIBE, volvió a empaparse para esta película (junto con el resto del equipo). Posteriormente se regresó a las alturas, con un rodaje en dos de las locaciones más bellas de Moab: Fossil Point y Dead Horse Point. Mientras que Fossil Point también es conocido como el sitio donde las agradables forajidas Thelma y Louise llegan al precipicio, en la película dirigida por Ridley Scott, la incorporación de un tren de tamaño completo, el campamento de los trabajadores y 154 extras vestidos de época lo convirtieron en un sitio prácticamente irreconocible. Dead Horse Point fue el sitio, también al borde del precipicio, donde John Reid amanece sobre una plataforma después de ser salvado por Toro. “Era una estructura desvencijada, de cerca de 5,5 metros de altura”, evoca Armie Hammer, “y mientras yo estaba de pie en la cima de esa cosa, la plataforma podía oscilar cerca de tres pies. Entonces, miré hacia abajo y me di cuenta de que la caída sería de unos 60 metros hasta el fondo del cañón. Eso sí que fue un viaje”.

 

Después de un día de rodaje otra vez en la Nación Navajo, en Shiprock, una impresionante formación rocosa de 480 metros de altura, la compañía condujo hasta su siguiente base de operaciones: Santa Fe, Nuevo México. Además de filmar dos escenas en el cercano Lamy, Verbinski halló otras formas de utilizar la variada, y a menudo sorprendente, topografía de la región. Las intimidantes rocas de Plaza Blanca, similares a un paisaje lunar, fueron apropiadas para recrear el “Valle de Lágrimas”, para las escenas con Ruth Wilson, William Fichtner y la pandilla Cavendish.

 

En tanto, la magnífica reserva Valles Caldera National Preserve, un valle de casi 20 metros de ancho en el cráter de un volcán, fue utilizado como escenario de la aldea de guerreros Comanche. También se utilizaron los túneles Gilman, un sitio ideal para los trabajos con plataformas. Y las alturas de Pajarito Mountains proveyeron el dramático paisaje para la última resistencia de los valientes guerreros Comanche.

 

A mediados de agosto, la compañía hizo las valijas nuevamente y regresó a Albuquerque para una semana más de filmación, antes de casi 250 kilómetros al norte, pasando Taos, y 2600 metros de altura en las montañas Angel Fire, en Nuevo México, para rodar allí durante 17 días. Este tramo final fue realizado, casi en su totalidad, con trabajo de grúas y con caídas espectaculares, pergeñadas por el coordinador de efectos especiales John Frazier y su equipo.

 

Johnny Depp y Armie Hammer completaron su trabajo final el jueves 28 de septiembre de 2012 y, apropiadamente, ambos estaban juntos en la misma toma. Cuando Gore Verbinski gritó ‘¡Corten!’, ambos levantaron sus brazos en señal de victoria hacia el director, Jerry Bruckheimer y el resto de la compañía.

 

Pero había aún un viaje más para el resto del equipo: 50 kilómetros al norte del desierto de Lone Pine, California, donde un segundo campamento Comanche había sido erigido para los dos últimos días de filmación.

 

 

 

EL DEPARTAMENTO DE ARTE: RECONSTRUCCIÓN DEL LEJANO OESTE

 

Los talentosos diseñadores de producción Jess Gonchor (Moneyball, True Grit) y Mark “Crash” McCreery (Rango, PIRATAS DEL CARIBE: LA MALDICIÓN DEL PERLA NEGRA), disfrutaron de un gran equipo, compuesto por seis directores de arte, once diseñadores de set, dos ilustradores, un artista, varios artistas de storyboard, dos diseñadores gráficos, dos modeladores, un coordinador de investigación, un asistente del departamento de producción y 274 constructores, pero a veces, McCreery prefería hacer las cosas por su cuenta. Así, talló a mano los petroglifos indígenas que adornan el marco de madera en torno al diorama en la Exhibición del Lejano Oeste, por ejemplo, y pintó él mismo los símbolos en las paredes del túnel ferroviario en Creede, Colorado.

 

“Crash es un rebelde total”, dice Bruckheimer, “con una imaginación ilimitada y toneladas de energía. Hemos sido afortunados de trabajar con él como diseñador de criaturas en varias películas, y era el momento para él de dar un paso adelante y mostrarnos toda la gama de sus habilidades”.

 

Entre los desafíos que propuso el diseño de producción de EL LLANERO SOLITARIO se incluía el diseño de varios sets enormes en los que el drama, el humor y la aventura del filme deberían plasmarse. Hubo 12 estructuras de gran escala que comprendían el pueblo de Colby, construido en Rio Puerco, casi todas ellas con cuatro paredes, incluyendo una estación de trenes, una caballeriza, un bar, el banco, la oficina del sheriff y varias tiendas, con ocho kilómetros de vías alrededor del pueblo, construidas especialmente para la película.

 

Construido al lado del set de Colby, en Rio Puerco, el plató de otro pueblo, Promontory Summit, marca el sitio histórico donde los trenes de Union Pacific y Central Pacific se encontraron luego de la finalización del Ferrocarril Transcontinental. Promontory Summit, tal como se lo construyó para el film, tiene una apariencia decididamente más fuerte que la del destartalado Colby; es más sólido, con ladrillos y madera, lo cual indica una mayor prosperidad y una más larga historia.

 

Crash McCreery realmente pudo entrenar su lado salvaje con los diseños de “Infierno Rodante”, un pueblo ambulante inspirado en las numerosas ciudades emergentes del siglo XIX, que seguía a los trabajadores que construían el ferrocarril Transcontinental. Lo más destacado del pueblo móvil es el lujoso interior de su establecimiento más grande y notable, el Entretenimiento Itinerante de Red.

 

El colorido y maravillosamente extraño set “Infierno Rodante” fue prefabricado en el departamento de arte, en Albuquerque, durante cinco semanas. Luego, en el transcurso de otras seis semanas, fue montado en las colinas de Lamy, Nuevo México. El resultado final es una mezcla fantástica, similar a una feria ambulante del Lejano Oeste, poblada por una combinación espléndida y extravagante de encantadores de serpientes, rarezas humanas, tragafuegos, comerciantes de té, dentistas improvisados, fanáticos religiosos y trabajadores del ferrocarril. Todo ese libertinaje está ambientado en un marco de tiendas, escenarios y cabinas, anclados en el imponente exterior del Entretenimiento Itinerante de Red.

 

“El plató ‘Infierno Rodante’ era la realización de cada espectáculo y de todas las fantasías que tenemos acerca del Lejano Oeste”, dice McCreery. “Cualquier cosa que desees, por más extraña que sea, está aquí. Y el vestuario de Cheryl Carasik es espectacular; llenó la calle, de un extremo al otro, con cada artículo imaginable”.

 

El set para el gran interior de la tienda de Red fue construido y filmado meses antes, en Albuquerque Studios. Las destartaladas paredes del desenfrenado salón de Red están adornadas con auténticas tarjetas postales de la época, anuncios y botellas de licor, junto con un cartel en el que se leen las “Normas de la casa”.

 

El set de la granja Reid, en cambio, fue mucho más sobrio; una porción clásica del estilo de arte conocido como “americana”, con su madera y su casa de piedra, un enorme granero de madera, rodeado por establos y corrales. “Es uno de los platós más realistas que he construido”, señala McCreery. “Luce como si hubiera estado allí por un largo tiempo. Sin embargo, fue construido en tan sólo unas pocas semanas, ¡y tuvimos que quemarlo durante una noche!”.

 

Otro de los sets más impactantes realizados por los diseñadores de producción fue la Mina del Hombre Dormido, construido en Creede, Colorado. El plató fue diseñado para armonizar con los edificios históricos del pueblo, del siglo XIX. Las nuevas estructuras incluyeron un túnel ferroviario de 60 metros largo, con un frente de 12 metros de altura en rocas, una vía de 1,5 kilómetros de largo, vías elevadas y caballetes para los carros de minerales, además de cabañas de mineros que, aunque eran construcciones nuevas, se veían bastante envejecidas y a punto de caer en cualquier momento.

 

Quienes aportaron a los personajes un formidable arsenal y una gran cantidad de accesorios fueron el jefe de utilería, Kris Peck, y su socio, el armero Harry Lu. Desde famosas pistolas cargadas con balas de plata hasta la pierna de marfil de Red Harrington y el reloj de bolsillo de Latham Cole, estos objetos relativamente pequeños jugaron un rol crucial en la historia. Peck también quería asegurarse de que ciertos objetos clave estuvieran debidamente añejados, según el enfoque que Verbinski quería darle al aspecto general del filme. “El paso del tiempo se ve en los objetos, si los miras de cerca”, anota Peck. “Gore me dijo de antemano que habría cuatro o cinco ítems que veríamos en planos cercanos en la pantalla; la insignia y la bala de plata del Llanero son dos de ellos. Ellos debían lucir como si estuvieran hechos a mano, no en un taller”.

 

Curiosamente, el principal objeto de Toro es la bolsa de cuero con cuentas, en la que guarda varios tótems y, aún más importante, las semillas para el cuervo que adorna su tocado. Él no lleva armas de fuego, sólo dos cuchillos, uno de los cuales está creado –irónicamente- a partir de un clavo del ferrocarril, como si Toro convirtiera la herramienta de su enemigo en un arma en su contra. Pero muy posiblemente, el objeto más notable de Peck –ciertamente, el más original- es la prótesis de la pierna de Red Harrington, que incluye un arma oculta. “Red es la definición viva de cómo convertir una desventaja en una ventaja”, afirma Helena Bonham Carter acerca de su personaje. “Ella pone un arma en su pierna ortopédica para proteger a sus chicas. Ha ganado poder a partir de su pérdida, no se siente disminuida”.

 

DOBLES: EL MUNDO DE HARPER

 

Los siete meses de rodaje demandaron que el supervisor de dobles, Tommy Harper, y su equipo, lograran escenas de riesgo imposibles, muchas de ellas en el interior y en la parte superior de los trenes para las espectaculares secuencias de acción que integran el filme.

 

“Los trenes son increíbles porque son reales”, dice Harper. “Nunca hicimos nada en esos trenes a menos de 50 kilómetros por hora, y por lo general trabajamos a 65 kilómetros por hora. Pusimos vías especiales  en la parte superior de los vagones para que los dobles de riesgo pudieran correr por allí pero siempre atados al tren –algo que no se ve en pantalla-, de modo que si algo ocurría, no cayeran”.

 

Harper y su equipo realizaron constantes controles para asegurarse de que, en la medida de sus posibilidades, la acción, aunque peligrosa, se mantenía dentro de ciertos límites.

 

Además de su gran equipo de dobles de riesgo, Tommy Harper fue bendecido con dos grandes estrellas y varios actores de reparto que adoraron hacer por cuenta propia las escenas de riesgo. Para Johnny Depp, eso significó correr en la parte superior de los vagones en movimiento y muchas escenas montado a caballo. “Johnny es fantástico”, afirma Harper. “Lo mejor de él es que, cuando le explicas algo, él dice: ‘OK, entiendo’. Y hace exactamente lo que le has dicho”.

 

Con su juventud, estado atlético y espíritu aventurero, Armie Hammer estaba prácticamente a la altura de cualquier escena de riesgo y de montura que se requiriera de él. Tommy Harper aprovechó el entusiasmo del actor. “Le dije que si la actuación no le daba resultado, podría trabajar conmigo como doble porque hizo un fantástico trabajo con todas sus escenas”, bromea Harper.

 

Otro actor principal que realizó un gran trabajo en escenas de riesgo fue William Fichtner, en el rol de Butch Cavendish. “Bill realmente adoptó el personaje”, apunta Harper, “y es uno de los mejores villanos que he visto en el cine. En una escena, salta de un tren en movimiento a su caballo, y él realmente lo hizo”.

 

Por extraño que parezca, Fichtner halló esa increíble escena de riesgo bastante menos que intimidante que el trabajo sobre el tren. “Todo lo que puedo decir es que saltar de un tren a 30 kilómetros por hora a un caballo al galope y aterrizar en una silla vacía no era tan angustiante como estar de pie en la parte superior de un tren en movimiento cuando está recorriendo una curva”.

 

No sólo los muchachos del elenco se divirtieron con estas escenas. “Ruth Wilson es fabulosa”, confirma Harper. “Ella es otra que podría ser una doble de riesgo. No tiene miedo y es muy lista. No sólo se arroja de donde sea sino que también pregunta las cosas indicadas. La colgamos del tren para una escena, cabeza abajo, muy cerca de las ruedas. Ella vio los parámetros y se sintió segura de hacer la escena”.

 

 

POR LA VÍA CORRECTA: LOS TRENES

 

¿Qué ocurre cuando un productor y un director necesitan tres trenes americanos del siglo XIX para varias de las escenas de acción más ambiciosas jamás realizadas en el cine? “Los construimos”, afirma Jerry Bruckheimer, “al igual que hemos construido varios buques de tamaño real para la saga PIRATAS DEL CARIBE. No hay sustituto para la realidad y, dado lo que teníamos que hacer con estos trenes, la realidad era la única pauta a seguir”.

 

El dilema que Bruckheimer y Verbinski enfrentaron al preparar EL LLANERO SOLITARIO era cómo llevar a cabo la gran tarea de filmar lo que había en el guión; nada menos que algunas de las acciones con trenes más complejas y espeluznantes jamás concebidas. Las posibilidades incluían la creación de miniaturas, emplear tecnología por computadora (CGI) o emplear trenes de época ya existentes, pero los trenes del guión estaban tan bien definidos y eran un elemento tan importante de la trama y la acción, que sólo lo real funcionaría.

 

“Cuando uno entra en la mente exigente de Gore Verbinski, que conoce los ángulos de cámara, velocidades, inclinaciones y duración de las tomas, todo se vuelve muy técnico y específico”, explica el jefe de producción Tom Hayslip. “Mientras que los trenes se convertían en un elemento cada vez más importante de la película, comenzamos a preocuparnos acerca de cómo estos podrían hacer lo que era necesario. ¿Cómo van a ir lo suficientemente rápido? ¿Cómo podrán frenar rápidamente? En cierto sentido, se convirtieron en personajes, tanto como el Perla Negra fue en las películas de la saga PIRATAS DEL CARIBE. Los trenes vivían, respiraban, trabajaban y también fallaban. A veces eran geniales y otras no. Hubo muchas dudas a medida que nos acercábamos a la especificidad que Gore necesitaba de ellos…”.

 

El departamento de trenes de EL LLANERO SOLITARIO estuvo coordinado por Jim Clark, primero, quien aportó años de conocimientos tradicionales de la tarea, y luego por Jason Lamb y el coordinador asistente Luke Johnson, quienes aportaron ingeniería moderna y conocimiento logístico. La construcción de los dos trenes, de 250 toneladas, y las vías sobre las cuales estos corrían, fue una notable colaboración entre varios departamentos de la película y una importante obra de ingeniería.

 

Originalmente, la producción planeó utilizar una vía ya existente en una parte de Nuevo México. Hayslip explica: “Ellos ya habían iniciado la construcción de Colby, en la parte sur del estado, que había sido elegida porque ya había allí algunas vías que podían utilizarse. Pero después de explorarlas, descubrimos que tendríamos que actualizar esas vías para que los trenes pudieran moverse a más de 50 kilómetros por hora sobre ellas, así como también construir vías adicionales y compartirlas con la empresa minera dueña de esos terrenos. Inmediatamente dimos marcha atrás y comenzamos el proceso de construir nuestras propias vías y trenes”.

 

Los pueblos de Colby y Promontory Summit se construyeron con ocho kilómetros de vías que los rodeaban, en forma de óvalo, junto con un par de kilómetros de vía doble para que Verbinski pudiera rodar las secuencias de trenes de lado a lado. La construcción de estas vías requirió de 16 semanas de trabajo a cargo de Gandy Dancer, una compañía con sede en Albuquerque, bajo la supervisión de Joey Hutchens.

 

Gandy Dancer mudó 17600 toneladas de las vías de 10 metros de largo, barras, placas de unión y uniones en 82 camiones, desde Blythe, California, hasta Kansas City. También llevaron 180 toneladas de uniones y clavos desde Stockton, California. Una vez que los materiales estuvieron reunidos, la compañía comenzó a trabajar en la construcción de algo parecido a una nueva línea de ferrocarril en el polvoriento desierto de Rio Puerco, y otro kilómetro de vías debió establecerse para la locación de la mina Sleeping Man en Creede, Colorado, para trabajo adicional de ferrocarril.

 

De regreso en el taller en Sun Valley, California, el coordinador de efectos especiales John Frazier (Spider Man 2, OZ, EL PODEROSO) estaba ocupado con la construcción de dos trenes de tamaño real: el histórico Júpiter y el que se dio en llamar el “tren de Colby”, que se convirtió luego en el tren de Latham Cole, el “Constitution”. Los trenes eran auténticos a su época hasta en el último detalle, excepto por dos elementos importantes: en primer lugar, las locomotoras trabajan con moderna energía hidráulica en lugar de vapor, y la segunda, los vagones fueron construidos como contenedores, de modo que pudieran ser levantados, manipulados y cargados en los camiones plataforma para su transporte.

 

“Los trenes poseen mangueras hidráulicas que suben hasta los vagones, donde escondimos los motores diesel Cummins de mil caballos de fuerza”, explica Frazier. “Tuvimos un equipo de efectos especiales que creó el humo negro, apropiado para dar la impresión de que estábamos ante trenes de esa época”.

 

Frazier construyó las locomotoras de los trenes, mientras que los departamentos de arte y construcción diseñaron y crearon los 15 vagones. Dado que las locomotoras no funcionaban, en realidad, a vapor, debían preocuparse por añadir efectos realistas de humo, y por operarlas correctamente.

 

Los trenes se manejaron por una computadora colocada dentro de la cabina, y si Verbinski filmaba allí adentro, los controles se trasladaban a uno delos coches traseros. Sin embargo, necesitaron a un auténtico ingeniero ferroviario para controlar el sistema de frenos, de modo que, en caso de una emergencia, pudiera accionarse un freno de seguridad, el único control no computarizado. Aunque Frazier había diseñado los trenes para que funcionaran a 50 kilómetros por hora, cuando se necesitaba más velocidad, se utilizaban las modernas locomotoras diesel, para que remolcaran o empujaran a los trenes de época. “Nuestros trenes son, fundamentalmente, de utilería, por ende no queríamos estropearlos”, dice Frazier. “Usamos nuestros trenes en tomas grandes y amplias, y cuando la cámara estaba más cerca, o dentro de los vagones, empleábamos los trenes diesel”.

 

En términos de diseño, el diseñador de producción, Crash McCreery, señala que los trenes de EL LLANERO SOLITARIO se construyeron con un tamaño más grande del que realmente tenían en esa época “porque Gore quería dar al público la sensación de que estas cosas eran bestias que atravesaban el país. El Colby era un tren de pasajeros utilitario, pero el Constitution era mucho más elegante, fue divertido diseñar su sala de estar y su comedor. Debía ser un ambiente muy lujoso y masculino”.

 

Los directores de arte Domenic Silvestri y Naaman Marshall fueron asignados para trabajar sólo en los trenes, y tomaron su inspiración tanto de la historia como de las necesidades del filme de ficción. Como tales, sin dudas, se tomaron algunas libertades con los dos vehículos que se encontraban cabeza a cabeza en Promontory Summit para la ceremonia de la Espiga de Oro, el 10 de mayo de 1869. Como dice Silvestri, el tren Júpiter de la película, alias el Central Pacific Nro. 60, “es relativamente cercano a lo real”, pero el Constitución difiere del tren histórico conocido como el Union Pacific Nro. 119. “El Constitución está ligado al personaje de Latham Cole, por ende todo pasa más por su personalidad que por ser históricamente exactos. Miramos muchas fotografías de la época cuando diseñamos al Constitución, y Gore quería que fuera grande y de apariencia maligna, un villano de carbón negro y plata, en oposición a Júpiter, que funciona a leña”. Las locomotoras de ambos trenes fueron auténticas hasta en el último detalle, incluyendo las placas que adornan sus exteriores.

 

La decoradora Cheryl Carasik se aseguró de decorar el interior de los vagones con objetos que pudieran balancearse con el movimiento del tren, hasta las cortinas con ribetes en los bordes, especialmente elegidas por su movimiento. En cuanto a los vagones personales de Latham Cole, Carasik admite: “Son un poco excesivos para un hombre, pero Cole es muy exagerado”.

 

La enorme secuencia final de la película también requirió de camiones especialmente diseñados para remolcar a los vagones durante un enorme trabajo con plataformas. “La secuencia de trenes del tercer acto atraviesa muchas apariencias diferentes”, explica Hayslip. “Comienza en el desierto, luego atraviesa altas malezas, después pasa por bajas colinas, luego laderas y, finalmente, una zona alpina. Por supuesto, no pudimos hallar vías de ferrocarril que atravesaran todas esa zonas, por lo cual pensamos desde el comienzo que podíamos llevar los trenes hasta esos entornos. Los equipos de carretera fueron nuestros vagones reales, porque los levantaban y colocaban en remolques, algunos de ellos de hasta 20 metros de largo”.

 

Con una amplia necesidad de actores y especialistas para llevar a cabo las actuaciones en los techos de los trenes, debieron construirse plataformas a ambos lados de los vagones, con cámaras telescópicas montadas en ellas para capturar la acción. “Pero una vez que tuvimos todo eso montado, aún necesitábamos llegar por carretera”, dice Hayslip. “Teníamos un tren de 3 metros de ancho, una plataforma con cámara de dos metros de ancho de un costado, y balastos –usualmente grandes barriles con agua- para mantener el equilibrio del otro lado. Mientras tanto, algunos de los caminos rurales donde filmábamos sólo tenían 6 metros de ancho, por lo cual rozamos unos cuantos árboles”.

 

Para Armie Hammer, trabajar o siquiera observar las plataformas fue poco menos que increíble. “Cuando ves los equipos que trabajan en una carretera, de cerca de 30 metros de largo y seguidos por vehículos de apoyo y autos de policía detrás, es impresionante. Después de una hora de rodaje, todos los habitantes del pueblo se alinean al costado de la carretera, porque nunca han visto algo igual. Sólo la magnitud de todo eso es increíble”.

 

Todo lo que se necesitaba allí eran actores lo suficientemente locos como para pararse en el techo de los trenes en movimiento, a 65 kilómetros por hora, a través de caminos montañosos con curvas cerradas y caídas a precipicios. Por suerte para Gore Verbinski y Jerry Bruckheimer, los encontraron. William Fichtner dice: “Te digo una cosa… te acelera el ritmo cardíaco. Es bueno, emocionante y te deja sin aliento, sí, pero da un poco de miedo”. En una escena, Ruth Wilson –en el papel de Rebecca Reid- es arrastrada por Fichtner –Butch Cavendish- hacia la parte superior del tren. “Bill me da vuelta y amenaza con empujarme hacia afuera”, cuenta. “Tengo un pie dentro y otro fuera del tren, yendo a 50 kilómetros por hora. ¡Es increíblemente emocionante!”.

 

Barry Pepper, quien interpreta al excéntrico Capitán Fuller, agrega: “Sólo ir hacia arriba y abajo en las montañas y bosques, viendo esos hermosos paisajes, filmando todos esos tiroteos mientras los trenes van a toda velocidad por las curvas, era absolutamente increíble. Se advierte el viento que entra, las ramas que golpean al lado del tren, la gente saltando y moviéndose en los vagones, las luces balanceándose; es simplemente vívido y electrizante. Es algo que no se puede recrear en un estudio. Es fantástico lo que logró Gore; quiero decir, teníamos a Johnny Depp parado en el techo del tren mientras yo le disparaba desde adentro del vagón, a través del techo. Fue un testimonio también, de lo que Disney estaba dispuesto a hacer para cambiar el paradigma de las películas de vaqueos. Las películas del oeste cambiarán para siempre después de ésta; se establecerá un nuevo estándar, al igual que PIRATAS DEL CARIBE hizo con su propio género. Eso es lo que Jerry, Gore y Johnny hacen; es fantástico ser parte de ello”.

 

 

LA MODA DE 1869: DISEÑAR EL VESTUARIO

 

Para la diseñadora de vestuario Penny Rose, el diablo está en los detalles, y ningún detalle es tan pequeño como para escapar de su mirada exigente e inflexible. Rose habrá creado los distintivos trajes deshilachados del Capitán Jack Sparrow en las cuatro entregas de la saga PIRATAS DEL CARIBE, los glamorosos trajes de la popular Eva Perón en Evita y el equipo de batalla de los guerreros orientales y romanos para King Arthur, de Jerry Bruckheimer, y para EL PRÍNCIPE DE PERSIA: LAS ARENAS DEL TIEMPO, pero nunca antes había abordado un western. “Fue todo un reto”, dice Rose. “Como siempre, hago los trajes lo más auténticos posibles y luego les agrego unos toques de diversión”.

 

La británica Penny Rose (PIRATAS DEL CARIBE) era muy consciente de los icónicos atuendos del Llanero Solitario y de Toro a partir de la serie de TV, pero ni ella, ni Bruckheimer ni Verbinski querían imitar el traje que usaba Clayton Moore. “Una de las cosas que observamos, viendo películas del oeste de los años 50 y 60, es que eran muy indicativas acerca de la época en la que se hicieron”, señala Rose. “Nosotros decidimos que queríamos hacer esta película lo más auténtica posible a 1869”. El enorme guardarropas de Rose incluiría la confección de 1500 trajes y cientos de sombreros, zapatos y otros accesorios, especialmente creados para el filme o alquilados y modificados según las necesidades de la película. Enclavada en un almacén gigante en Albuquerque Studios, Rose trabajó junto a pequeños ejércitos de costureras, cortadoras, bordadoras y tintoreros, para crear y confeccionar los trajes de EL LLANERO SOLITARIO.

 

Junto con Rose hubo un gran número de viejos colaboradores, entre ellos su asistente de vestuario Charlotte Finlay, el diseñador asociado John Norster y la supervisora de vestuario Stacy Horn, todos en sintonía con el vertiginoso estilo de trabajo de la diseñadora. “Me gusta llamarla ‘Huracán Penny’”, dice Bruckheimer, quien trabajó con la formidable diseñadora en seis películas anteriores. “No hay nadie como Penny en su campo; es increíblemente creativa y tiene un nivel de energía sobrenatural”. Rose iba a necesitar esa energía para trabajar en EL LLANERO SOLITARIO, que demandó de ella y de su equipo, por ejemplo, hacer 700 pruebas de vestuario en un solo día, para un gran número de actores de reparto.

 

La diseñadora intentó utilizar telas fieles a la época tanto como le fue posible. “No me gusta nada que esté hecho por el hombre”, confiesa, “así que todo es lana, algodón y seda. Podría haber engañado un poco y empleado un tejido similar a la lana, porque hubiera resultado más cómodo para los actores ya que estábamos filmando en un clima extremadamente caluroso, pero nunca uso nada falso. No hay cierres, los botones sólo tienen dos agujeros –tal como en aquella época- y cada mujer en la película utiliza un corsé”.

 

Para el Llanero Solitario hay, básicamente, dos trajes: uno al comienzo de la película, cuando se lo presenta como un joven graduado de la escuela de leyes, John Reid, y otro cuando se ha convertido en un Ranger de Texas gracias a su hermano, Dan, y se une a la pandilla en busca de Butch Cavendish. “John Reid es un abogado que viene de una gran ciudad en el este, con un traje de tres piezas, muy correcto. Así que, cuando se transforma en el Llanero Solitario, decidimos que no debía convertirse en un vaquero instantáneamente”, dice Rose, “sino que debía haber una transición. También, cuando tienes a un actor que mide casi 2 metros, las cosas cambian. No podría llevar chaparreras o chaquetas comunes; debimos darle una apariencia propia. Por eso optamos por un aspecto inteligente y a medida, aunque a lo largo de la película se hace cada vez más dramático”.

 

“Él es una especie de ‘Llanero Solitario de la revista GQ’”, continúa Rose. “Este chico naturalmente tiene estilo”. Rose diseñó los pantalones correctos para la época, un chaleco de lino, una chaqueta de lana inglesa, una camisa de lino blanco y un sutil guiño al traje de Clayton Moore, un pañuelo blanco al cuello y un sombrero blanco, hecho a medida por Stetson y cuidando la apariencia de la época. “Ellos, muy amablemente, nos dieron más de una treintena de sombreros”, apunta Rose, “algo muy bueno porque hay mucho desgaste en las escenas de acción”.

La larga colaboración entre Johnny Depp y Penny Rose dio pie a otro gran traje: el de Toro. “En ese sentido tenemos un gran terreno ganado y Johnny es muy bueno para el vestuario”, explica ella. “Él sabe inmediatamente qué funciona y qué no, así que no hay sesiones demasiado largas. Le ofrezco una selección de cosas y las decisiones se toman bastante rápido”.

“La historia indica que Toro es una especie de miembro rebelde de la tribu comanche”, explica, “que vaga en solitario durante años. Joel Harlow, el diseñador jefe de maquillaje, creó el cuervo sobre la cabeza de Toro y el maravilloso maquillaje corporal de Johnny, así que mi trabajo comenzó realmente de la cintura hacia abajo, a excepción de la pieza de la pieza de pecho nativa que le he dado. El concepto es que Toro ha recogido diferentes piezas durante su recorrido, partes y detalles de su historia personal”.

Butch Cavendish, interpretado por William Fichtner, es “un poco dandy”, según Rose, aunque bastante aterrador. “William es espectacular; es un actor maravilloso. Una vez que Joel había diseñado el maquillaje facial de Bill, inmediatamente captamos la esencia de ese hombre. Pusimos charreteras de plata en sus camisas, porque dicen algo acerca de cómo se ve Cavendish a sí mismo”.

Para Rebecca Reid, la mujer de frontera interpretada por Ruth Wilson, Rose destaca que “la diseñé como una esposa de frontera, que más bien tiene un toque Viñas de ira, pero afortunadamente, más adelante en la historia puede lucir un vestido de hermoso tafetán de seda púrpura. Así que, en una buena parte de la película Ruth luce realmente gloriosa”.

Rose describe a la deliciosamente extravagante Red Harrington como “obviamente, la más divertida. ¡Nada es demasiado cuando uno diseña para Helena Bonham Carter! No hay suficientes cintas, puntillas y bordados para Helena. Decidí que debía vestirse de rojo y ella estuvo feliz con eso”.

Para incorporar la pierna de marfil de Red, Rose y su equipo “hicieron un par de pantalones bombacho que tiene una pierna larga y otra que llega hasta la rodilla”. Las chicas de Red, dice Rose, “son bastante glamorosas en esa época y debían lucir apropiadas para dar la bienvenida a los señores del ferrocarril, así que las hice a todas un poco irónicas. Algunas tienen maravillosas batas, con plumas y encajes. Otras están vestidas con trajes de noche que supieron ser gloriosos pero que han ido perdiendo su glamur y están deteriorados y raídos. Con el hermoso maquillaje del departamento de Joel Harlow, y las fabulosas películas de Gloria Casny, fue una fantástica colaboración entre los tres equipos”.

Finalmente, Penny Rose dice que la secuencia del ‘Infierno Rodante’ “fue casi como un regalo de la película para el equipo creativo, porque pudimos echar a volar nuestra imaginación ¡y así lo hicimos! Lo creé casi exclusivamente con telas, algo muy difícil porque allí había acróbatas, contorsionistas y gente pequeña, pero fue muy divertida. Sabía que era un poco descarado para una británica hacer una película de vaqueros, porque no es mi cultura, pero fue emocionante probar algo nuevo”.

CREANDO PERSONAJES: EL MAQUILLAJE Y LA MÁSCARA

El maquillador ganador del Oscar® Joel Harlow (Star Trek, ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS) había transformado anteriormente a Johnny Depp en el icónico Capitán Jack Sparrow para las cuatro películas de la saga PIRATAS DEL CARIBE y en el Sombrerero Loco para ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS, entre otras. Ahora, Harlow y Depp volvieron a trabajar juntos para reimaginar por completo a Toro en EL LLANERO SOLITARIO. Johnny y Joel son almas gemelas”, observa Jerry Bruckheimer, “con un amor por lo inusual, lo poco convencional. Ellos siempre parecen encontrar visualmente un camino hacia el corazón de los personajes que interpreta Johnny”.

Harlow, quien se llevó a casa un Oscar por su imaginativo trabajo en Star Trek, de J.J.Abrams, fue también el jefe del departamento de maquillaje, a cargo de un talentoso equipo de 25 trabajadores. Ya sea atendiendo a las estrellas de la película, o inventando creaciones fantásticamente extrañas para la secuencia del ‘Infierno sobre ruedas’, Harlow y su equipo trabajaron hasta el límite de sus capacidades y más allá. Él y su equipo fueron responsables no sólo de Depp sino de todo el elenco, hasta de los actores secundarios y extras. El aspecto de Toro comenzó durante la filmación de The Rum Diary, en Puerto Rico, durante el caluroso verano de 2009. “Me encontré con un cuadro bastante interesante, de Kirby Sattler, titulado ‘I Am Crow’ (Yo soy cuervo)”, recuerda Harlow. “Se lo mostré a Johnny, quien pensó que podía ser una gran fuente de inspiración para la personalidad y apariencia de Toro. Johnny le mostró esta imagen a Jerry y Gore, quienes realmente encendieron la chispa de todo el proyecto”.

La pintura de Sattler muestra a un guerrero indígena norteamericano con características muy fuertes, el rostro pintado de blanco con cuatro rayas verticales a cada lado de la nariz, el cabello largo adornado con plumas de águila y, lo más sorprendente, un cuervo sobre su cabeza.

Adicionalmente, Harlow quería incorporar una sensación de tierra agrietada y árida. “La idea es que Toro se ha untado con tierra, que se ha secado sobre él y se ha agrietado, casi como una máscara de barro. Podría haber untado un material de barro en la cara de Johnny, que se hubiera agrietado naturalmente, pero no había forma de esperar a que ese proceso natural ocurriera; era ridículo. Por eso, lo que hice fue tomar un molde real de Johnny, fundir arcilla en él –que tiene la misma textura que el barro en ese estado-. Luego tomé eso, lo moldeé, le puse yeso y tracé marcas de grietas en él, para convertirlo en una prótesis de silicona”.

Como relata Harlow, a veces Depp se ponía su máscara de Toro durante varios días, sin quitarla, no sólo para ahorrar tiempo en el proceso de maquillaje diario (de una hora y media de duración) sino porque “este maquillaje lucía mejor cuanto más tiempo se durmiera con él; siempre y cuando no fuese durante más de tres días”. Una prótesis nasal y cuatro piezas corporales y cuatro faciales comprendían también el aspecto de Toro, todas ellas cuidadosamente fabricadas y aplicadas en un proceso que Harlow logró perfeccionar con el tiempo y llevarlo a una duración de sólo 90 minutos.

Los numerosos tatuajes de Depp también fueron un reto para el artista de maquillaje. “Algunos eran adecuados para la época y pudimos dejarlos a la vista”, dice Harlow. “Toro es un nómade, en el exilio de su tribu comanche, así que pudimos tomarnos algunas libertades con su apariencia, apoyados en el recorrido que tuvo desde que era un niño. Los tatuajes que no funcionaban bien con la época fueron cubiertos con el mismo barro que usamos para el rostro de Johnny, para mantener un aspecto coherente”. En un caso, un tatuaje que comenzó como maquillaje temporal –el relámpago en la mano de Toro- se convirtió en real cuando Depp decidió tatuarlo de veras en mitad de la producción.

El omnipresente cuervo posado en la cabeza de Toro también era una responsabilidad del departamento de Harlow. Alrededor de 15 versiones diferentes del cuervo se crearon a partir de una combinación de taxidermia, imitación y pájaros esculpidos, dentro de una subdivisión del departamento conocida como “el laboratorio”, a cargo del supervisor Steve Buscaino y su equipo. En cuanto a la larga melena de Toro, la jefa del departamento de peluqueros, Gloria Casny, fabricó la elaborada peluca, misteriosamente surcada en la parte posterior con algo que parecería ser excrementos de pájaro. Finalmente, el asesor técnico Comanche William Voelker, proveyó las plumas y cuentas que se anudan en el pelo de Toro.

Armie Hammer no requería tanta atención en su papel como el Llanero Solitario, pero la célebre máscara del héroe sí estuvo bajo la supervisión del departamento de Harlow. “La forma era muy importante”, dice Harlow. “Trabajé de cerca con Gore y Crash McCreery en ella porque, apenas una diferencia en los contornos de la máscara y pasábamos de tener el Llanero Solitario a ver a un superhéroe. Una vez que logramos la forma adecuada, la duda pasó a los materiales, ya que Toro usa el chaleco del asesinado Dan Reid para hacer la máscara a su hermano menor, John. El material de la máscara debía coincidir con el material del chaleco, pero también necesitaba lucir como una máscara en sí. En el guión, los orificios para los ojos son agujeros dejados por las balas en el chaleco, algo que me pareció genial”.

En total, conseguir que la máscara sea adecuada requirió de una decena de diferentes diseños y siete pruebas con Armie Hammer. “No es tan fácil como atar un trozo de cuerda a la cara de un chico”, continúa Harlow. “Es una imagen icónica y uno quiere asegurarse de que sea correcta a través de toda la película”. Como resultado, la fabricación real de la máscara del Llanero Solitario debía ser tan cuidadosa como su diseño. “La máscara está hecha de cuero de piel de cabra, muy suave”, explica Lenny MacDonald, quien fabricó las máscaras en el laboratorio. “Fue moldeada directamente sobre el rostro de Armie, para que se ciña bien. El cuero se calienta con agua caliente; esto lo hace flexible, y las arrugas se imprimen en él para que luzca natural”. Como siempre ocurre con esos diseños, hubo un período de prueba y error. “Es muy similar al aspecto icónico”, continúa MacDonald, “pero queríamos que pareciera más realista que la original, que era una que cualquiera podría comprar en una tienda de disfraces”.

“La primera vez que me puse la máscara”, recuerda Hammer, “estaba en la oficina del sastre, en Burbank (California). Era sólo una prueba, así que no se sentía del todo cómoda aún. Más tarde, me probaron la máscara final. Ésta se sentía perfectamente cómoda. Estaba como pegada a mi rostro. Recuerdo que, al colocarla pensé: ‘Guau, esto es rudo. Va a ser genial’”.

Otro actor que Harlow y el departamento de maquillaje transformaron hasta dejarlo irreconocible fue William Fichtner, en su papel de Butch Cavendish. “Primero, me equivoqué con el diseño de la punta de la nariz de Butch. Seguí adelante y esculpí una pieza que tenía un labio leporino”, explica Harlow. “Entonces, en conjunto con eso, creamos un efecto en el que injertamos un trozo de alambre en una dentadura con un diente de plata, luego forzamos el labio hacia arriba, para revelar el diente”.

“Entonces, como Gore había hablado acerca de cómo quería que Butch fuese viperino, en la mañana del primer día en que Bill comenzó a trabajar, trajimos una cola de serpiente de cascabel y la pegamos en el cabello de Butch”, dice Harlow. “Gore y Bill amaron ese aspecto y, en base a eso, decidimos que cada miembro de la pandilla de Cavendish tendría su propio sello físico. Por ejemplo, Ray, interpretado por Damon Herriman, probablemente tiene el sello más dramático de toda la banda, porque ha sido víctima de un accidente. Esculpimos una prótesis que atraviesa su cuello y un costado de su cara, en lugar de la parte posterior de su cabeza”.

Fichtner estaba muy impresionado por su maquillaje, junto con todo lo demás que halló durante esta filmación. “Nunca he estado más inspirado en el primer día de un proyecto. Dos días después de hablar con Gore acerca de Cavendish, me bajé del avión en Albuquerque, fui derecho a montarme en un caballo –algo que no había hecho en 38 años- y allí mismo me dijeron que me pedirían que saltara de un tren en movimiento hacia un caballo al galope. Luego fui a ver al incomparable Joel Harlow, quien creó un aspecto para el personaje en cuestión de dos horas ante el cual sólo pude decir: ‘¡Guau!’. Eso ocurre cuando hay un grupo de gente que está formado por lo mejor de lo mejor”.

El extravagante aspecto de Helena Bonham Carter como Red Harrington fue el resultado de la colaboración entre el departamento de maquillaje de Harlow y la jefa de peluqueros, Gloria Casny. “Tratamos de hallar nuestro propio color y tono para el personaje de Helena, algo que nos llevó un tiempo”, dice Casny. “Helena tenía sus propias ideas acerca del color de la peluca y un enorme sentido de cómo debía interpretar su personaje. La peluca que finalmente usamos tiene 75 centímetros de largo y extensiones que son, probablemente, de otras 60 a 75 centímetros”.

A lo largo de la producción, Joel Harlow estaba impresionado por la gran libertad creativa que él y los demás departamentos tuvieron. “No puedo expresar lo mucho que aprecio, tanto a Gore como a Jerry Bruckheimer”, agrega Harlow. “Cuando se tiene un flujo libre de ideas, éstas generan nuevas ideas; es un proceso creativo de ida y vuelta. No te sientes sofocado, y se puede quebrar los límites. Nos dejaron hacer cualquier locura”.

EFECTOS VISUALES Y FÍSICOS

Los espectaculares efectos especiales de EL LLANERO SOLITARIO fueron resultado de los diferentes esfuerzos, a menudo en colaboración, entre los supervisores de efectos visuales Tim Alexander y Gary Brozenich, y del supervisor de efectos físicos John Frazier. Este último manejó los impresionantes efectos mecánicos ‘en cámara’, mientras que el primero fue el mago encargado de la creación de los efectos digitales. Estas sutiles maravillas creadas por computadora incluyeron la transferencia de paisajes tomados en Monument Valley a las tomas de fondo capturadas en Rio Puerco, y extendieron digitalmente los platós de pueblos como Colby, construidos físicamente, con unos cuantos edificios extra.

Tim Alexander, uno de los jóvenes genios de Industrial Light & Magic, ya había trabajado con Gore Verbinski en una película completamente realizada por realidad virtual, la innovadora Rango. Al hacerlo, Alexander ayudó a crear un grado de realismo hasta entonces nunca visto por el público, elevando cada vez más los estándares establecidos por los anteriores filmes de Verbinski, desde su película revelación Mousehunt, de más modesta escala, hasta las tres entregas de la saga PIRATAS DEL CARIBE, que animaron digitalmente personajes como Davy Jones, incorporándolo a la perfección con la acción en vivo. La filosofía principal de Verbinski para el uso de efectos visuales es que estos nunca deben ser usados porque sí. “Eso estuvo muy presente en mí durante la filmación de Rango”, confirma Alexander. “Todo debía ser parte del significado de esa toma; la tecnología CGI debe ser parte de la historia. En EL LLANERO SOLITARIO, Alexander debió supervisar un departamento de aproximadamente 30 personas durante el rodaje, que crecería durante la etapa de postproducción a más de 100, sólo para terminar su trabajo un breve tiempo antes del estreno de la película.

Para EL LLANERO SOLITARIO, Alexander explica: “Tanto Gore como yo, y el resto del equipo, tenemos una filosofía que llamamos ‘la regla del 50 por ciento’, con la cual queremos siempre tratar de obtener por lo menos la mitad de algo real en cámara, para mantener el mayor realismo posible. A veces uno se puede quedar atrapado en la técnica de la pantalla azul o del estudio de filmación, y piensas que todo está saliendo genial, pero finalmente, lo único que tenemos es un montón de pantallas azules sin nada de vida”.

“Otra de las cosas que hicimos, siguiendo con la misma filosofía”, continúa Alexander, “fue no filmar con pantalla azul en un estudio. Todas las pantallas azules se filmaron al aire libre, a la luz del sol, para que coincidiera con el resto de la película. Cuando trabajas en un estudio, a menudo todo es más sencillo porque está más contenido, pero estás iluminando para recrear el sol en lugar de filmar con sol, algo que a menudo luce falso”.

 

Las instrucciones de Gore Verbinski a Tim Alexander fueron hacer que los efectos visuales no luzcan como efectos visuales. “Los efectos son usualmente muy grandes y extremadamente complicados en esta película”, anota Alexander, “y creo que el truco para nosotros será que la audiencia no piense que EL LLANERO SOLITARIO es una película de efectos visuales. Se trata de la historia, no es un gran blockbuster cargado de efectos”.

Esto no fue una tarea fácil teniendo en cuenta que la intensa secuencia de acción del tren es una de las más complejas de la historia reciente del cine. “Es enorme”, admite Alexander. “Requirió cerca de 350 tomas con efectos visuales, incluyendo la renderización de trenes enteros o en primeros planos. Gore quería que la secuencia sea un viaje salvaje de dos trenes, casi como un duelo entre ambos, con giros, choques, serpenteos, pero siempre en marcha. Y debíamos hacerlo lucir real. Por lo tanto, todas las imágenes de acción real que Gore tomó nos dieron una base para ello, y debíamos asegurarnos de que nuestras tomas CG lucieran igual de buenas”.

El requisito de, aproximadamente, 1300 tomas con efectos visuales en EL LLANERO SOLITARIO significaron que, además del trabajo de ILM, Tim Alexander también supervisaría a otros proveedores, incluyendo las casas de efectos Moving Pictures Company (MPC), con sede en Londres, y Lola, con sede en Santa Mónica, California. Como supervisor de efectos especiales de MPC, Gary Brozenich explica que su compañía fue responsable de la secuencia del ataque Comanche a la mina. “Desde el comienzo hasta el final de esta secuencia”, dice Brozenich, “hicimos varias cosas, desde extensiones del set a la adición de un millón de flechas de Comanches, hasta crear por computadora dobles que son atacados por flechas, reemplazos y explosiones. También hicimos escorpiones y algunos fondos y paisajes que se verán salpicados a lo largo de la película”.

Brozenich afirma que trabajar con Gore Verbinski y el diseñador de producción Crash McCreery “nos dio una visión poderosa desde el comienzo. Gore es capaz de cualquier cosa para que todo luzca real. Hay una visión holística de EL LLANERO SOLITARIO, que nos guía a trabajar con la estructura de la visión del filme. Está muy claramente establecido, aunque también hay espacio para respirar con creatividad”. Uno de los métodos que Verbinski y su equipo utilizaron fue la detallada previsualización para trazar las más complejas secuencias. Esto funciona esencialmente como un storyboard en movimiento (otra técnica en la cual el meticuloso Verbinski confía), pese a que, como Brozenich señala, “técnicamente guió el trabajo en lugar de definirlo”.

Al final de la larga sesión, tanto Alexander como Brozenich sabían que algunos de sus trabajos más lentos aún estaban por delante, pero estaban dispuestos a tomar el toro por las astas. “Definitivamente estoy muy cansado”, dice Alexander dos días antes del final de su trabajo, “pero estoy entusiasmado de entrar en una nueva etapa ahora, porque puedo volver a ILM y comenzar a observar el trabajo que todos hemos hecho durante casi dos meses. Será duro, tareas de días y noches, pero con tanto material para trabajar no hay que perder el tiempo”. Gary Brozenich agrega: “Ya podría decirse que todos estamos trabajando en una gran película, razón por la cual no será difícil para mí motivar a todos para que trabajen hasta altas horas de la noche”.

EL REGRESO DE SILVER

Hemos conocido a Tony, de Tom Mix; a Trigger, de Roy Rogers; a Buttermilk, de Dale Evans; a Topper, de Hopalong Cassidy y a Champion, de Gene Autry; pero sin dudas, no hay héroe equino más famoso que Silver, el caballo del Llanero Solitario. Pese a que este animal “de fuego y con la velocidad de la luz” fue amado por millones de oyentes de la radionovela y telespectadores de la serie, EL LLANERO SOLITARIO de Gore Verbinski y Jerry Bruckheimer le dio al caballo algo que éste no poseía en las versiones anteriores de la historia: una personalidad diferenciada.

De hecho, en la nueva película, Silver posee una seductora combinación de misterio, humor, majestuosidad, excentricidad y heroísmo. Este Silver es un caballo que súbitamente aparece en la copa de los árboles y en el techo de un granero en llamas, un caballo que reconoce algo especial en John Reid, incluso cuando está enterrado luego de haber sido “asesinado” en el cañón Bryant’s Gap. “Hay algo muy malo con ese caballo”, le dice Toro al Llanero Solitario, desconcertado por algunos comportamientos del animal. Pero Toro también sabe que el equino es el “espíritu ecuestre” de John Reid, un ser que reconoce al joven hombre como un “líder espiritual”, que ha estado del otro lado y ha regresado. “Silver se roba las escenas”, asegura Gore Verbinski. “Él aparece en los lugares más inesperados”.

Con el rol tan prominente de Silver en la película, correspondía a la producción no sólo hallar el mejor animal para el papel sino también a la mejor persona para entrenarlo. En ese sentido, el camino era claro y se dirigía directamente a Bobby Lovgren, reconocido como el mejor del mundo en su especializada y respetada profesión. Nacido en Sudáfrica, Lovgren creció en una familia ecuestre; fue gerente de un establo y jinete en su país natal, antes de trasladarse a Los Ángeles y comenzar a trabajar en la industria de la mano de entrenadores legendarios del cine, como Glenn Randall Sr. y Corky Randall.

Lovgren es quizás más conocido por su reciente trabajo en CABALLO DE GUERRA, de Steven Spielberg, aunque previamente dedicó sus habilidades para películas como SEABISCUIT y La máscara del Zorro. La clave de su éxito es que Lovgren ama y entiende a los caballos, y ese sentimiento pareciera ser mutuo. “Debemos darnos cuenta de que los caballos entienden”, dice Lovgren. “¿Nos comunicamos debidamente con ellos? También tenemos que asegurarnos que estén cómodos y que disfruten del proceso. Siempre tratamos de hacer las cosas más sencillas para ellos, y por eso mis lecciones son breves. Hago muchas durante el día, pero nunca de modo tal que sean agotadoras para los animales. De esa manera, ponen más atención; algo que ocurre con los niños pequeños también”.

Lovgren señala que, al buscar el caballo perfecto para interpretar a Silver, “hay que encontrar aquellos que no sólo puedan actuar el papel, sino que luzcan como tal. Debes ver cómo son sus personalidades, qué cosas pueden hacer y cuáles no; si pueden saltar bien, permanecer quietos por un largo tiempo… Todo esto es muy importante”. Afortunadamente, el “héroe” que Lovgren eligió para encarnar a Silver se llama, también, Silver. Lovgren ya había trabajado con el animal, mezcla de purasangre con Cuarto de Milla, de diez años de edad, hacía unos años. “Fue agradable elegir a un caballo que ya conocía y en el que podía confiar”, asegura.

Aunque Silver realizó la mayor parte de las acciones que el papel requería, Lovgren también convocó a otros varios caballos blancos, entre ellos Leroy, Parrot y Cloud, para acciones específicas. Es Cloud quien corre a través de los tejados de Promontory Summit, una secuencia que llevó semanas de preparación con Lovgren, los vaqueros y el doble de jinetes Lyn Clarke. “Toda esa secuencia era un interrogante”, admite Lovgren, “ya que nunca se había hecho antes, que yo sepa”. Nuestra mayor preocupación, cada día, fue la seguridad de los animales, por lo cual no había sitio para el error. Hicimos un montón de ensayos y, para esa secuencia, creamos patrones en los caballos, de modo tal que cada vez que fueran allí, supieran exactamente que debían hacer lo mismo una y otra vez, algo que normalmente no ocurre en un plató porque las cosas cambian de escena a escena”.

El caballo de Toro, conocido como Scout en la clásica serie de TV, fue interpretado por dos caballos American Paint, uno llamado Sargeant y el otro –créase o no- llamado Scout. Lovgren comenzó a entrenar a Silver, Scout y el resto de los equinos cuatro meses antes de comenzar la filmación, en una instalación llamada Horses Unlimited, a pocos kilómetros de Albuquerque Studios. “Siempre son las cosas lentas las más difíciles”, señala Lovgren. “Correr, saltar, eso es relativamente fácil. Pero estar allí para lograr un cierto comportamiento, como recoger un sombrero o una botella, muchas veces seguidas, te dará una idea de cuán paciente es el caballo. A pregunta es cuántas veces el animal podrá hacerlo antes de tener que pasar al doble, ya que todo lo que hacemos está respaldado por otro caballo”.

A veces, Lovgren no sólo debió enfrentar el desafío de las limitaciones de los equinos, sino de las suyas propias, particularmente para una toma en la que el Llanero Solitario y Toro se sientan en sus caballos al borde de un precipicio en John Ford Point, en Monument Valley. “No me gustan las alturas, así que era más aterrador para mí que para los caballos”, confiesa.

Y sí, hay un clásico momento de “Hi-yo, Silver”, cuando Silver se alza con el Llanero Solitario en dos patas; una escena impregnada, desde luego, con un toque Verbinski. “Honestamente, fue una de las cosas más fáciles”, asegura Lovgren. “Fue realmente agradable porque Armie Hammer lo hizo. Armie fue genial. Fui afortunado de trabajar con él en Mirror Mirror, y conocerlo creó una gran diferencia”.

La escena fue sencilla para Lovgren, quizás, pero no tanto para Hammer. “Es muy contradictorio hacer que el caballo se pare en dos patas”, explica el actor. “Uno creería que debe impulsarse hacia atrás, cuando en realidad debes tirar todo el peso del cuerpo hacia adelante, ya que el caballo sabe dónde está el punto de inflexión”.

AMOS DE LAS TIERRAS

A diferencia de las anteriores encarnaciones de la leyenda, en esta nueva versión de EL LLANERO SOLITARIO no hay ningún misterio en cuanto a qué nación indígena estadounidense pertenece Toro. Tal como apunta Jerry Bruckheimer: “Tuvo mucho sentido para nosotros, geográfica, cultural e históricamente, que como el Llanero Solitario es de Texas, Toro debería haber nacido en la gran nación que vivió en esas tierras durante generaciones: los Comanche”.

En el apogeo de su poder, el Imperio Comanche ocupó lo que hoy en día es el este de Nuevo México hasta el sur de Kansas, la totalidad de Oklahoma y la mayor parte del noroeste de Texas. Conocidos históricamente como unos de los guerreros más feroces en la protección de sus tierras ante las oleadas de extranjeros que las invadían, y también reconocidos como los mejores jinetes de América del Norte, los Comanche –que se llaman a sí mismos los Numunu- han sobrevivido cultural y lingüísticamente contra todas las dificultades.

Pese a que la población actual se ha reducido desde finales del siglo XVIII, los Comanche hoy residen Lawton, Oklahoma, y permanecen fuertes y comprometidos con su poderosa historia y su futuro prometedor. Wahathuweeka-William Voelker, uno de los mayores conocedores de la herencia tradicional de su gente, interpretó la extraordinaria forma de vida Comanche para la película. Como fundador de Sia (término Comanche que significa plumas), el programa de conservación etno-ornitológico de la Nación Comanche, Voelker ha criado más de 400 águilas en cautiverio (muchas de ellas gracias a revolucionarios métodos de inseminación artificial) y restauró su sitio en el orden natural de la espiritualidad Numunu.

Trabajando como asesor técnico en EL LLANERO SOLITARIO junto con Troy “The Last Captive” (o El último cautivo), su socio en Sia, Voelker se desempeñó como un cercano consultor en el filme, para asegurar la exactitud histórica y cultural en muchos niveles. La amplia gama de responsabilidades de Voelker incluyó entrenar a Depp en el idioma Comanche y asistir a la producción con representaciones precisas de los Numu kahni o tipis, las vestimentas y armamento. A la vez, también fue consciente de que la película es una obra de entretenimiento que, en ocasiones, permite licencias poéticas con respecto al pasado. “Gracias a nuestro trabajo en la preservación de la cultura, la industria del cine a veces nos convoca cuando se requiere cierta exactitud histórica”, comenta Voelker. “Nuestro trabajo principal es preservar la cultura y el águila como una entidad histórica, espiritual y ceremonial. Sin embargo, cuando es apropiado, revisamos el proyecto y colaboramos, tal como hicimos con EL LLANERO SOLITARIO”.

“No estamos haciendo un documento histórico con la película”, continúa Voelker. “Pero la producción está comprometida con la exactitud histórica, en la medida en que ésta funcione para la trama. Sabemos que debemos tener un punto de vista cooperativo en este sentido. No es que pondremos en riesgo nuestra cultura, sino que nos enfocamos en el entretenimiento de las masas, hecho con sensibilidad hacia nuestra forma de vida. Por desgracia, estamos viviendo tiempos en los cuales la gente Comanche tiene menos entendidos, por lo tanto, cualquier exactitud histórica que podamos transmitir a los jóvenes es la razón primaria por la que nos involucramos”.

En EL LLANERO SOLITARIO, Voelker y Troy trabajaron en estrecha colaboración con varios departamentos, particularmente con los de diseño de producción, decoración de set y utilería, para encontrar el punto medio entre la exactitud histórica y las necesidades de una película de ficción. “Gore tiene una visión muy específica”, confirma Voelker. “Ha visto estas escenas en su cabeza una y otra vez. Lo que hemos podido hacer es un feliz término medio entre la total exactitud histórica para nosotros y lo que funciona bien con la paleta que él tiene en su mente. Ha habido un poco de compromiso, pero no al punto en que es algo que no nos permita vivir tranquilos. Lo hacemos funcionar”.

“Reunimos a los diferentes departamentos para que pudieran entender un poco más acerca de lo que hacemos y de la cultura viva que traemos con nosotros”, continúa Voelker. “En el trato con ellos, puedo decir con absoluta certeza que se comprometieron a trabajar dentro de un marco histórico auténtico”. Como un perfecto ejemplo de ello, Voelker y Troy trabajaron en estrecha colaboración con la decoradora Cheryl Carasik, en jefe constructor David Manhan y sus equipos, para desarrollar y crear tipis precisas en los campamentos Comanche del filme. Voelker, orgullosamente, toma nota de que esta fue la primera vez que tales viviendas se verán en una película. “Nosotros, los Numunu, nos estancamos con la idea de los tipis del norte, pero esta es una de las cosas que hemos hecho con precisión en EL LLANERO SOLITARIO. “Nuestros Numu kahni tenían una base de cuatro polos, puestos juntos de una forma muy particular, y todo se construía a partir de allí. Cuando se tiene en cuenta que nuestras villas estaban situadas en tierras más al sur, donde no hay nada para romper el viento, era esencial que nuestros Numu kahni fueran creados de una forma que nos defendiera contra los elementos naturales”.

A lo largo de la producción, Voelker y Troy también se complacieron en desarrollar una estrecha colaboración con Johnny Depp, aconsejándole en todo el rodaje acerca de todo tipo de cuestiones. “Johnny rápidamente reveló lo muy sensible que es como persona, y fue un enlace rápido entre nosotros”, afirma Voelker. “Como resultado de su gran interés en quiénes somos a nivel cultural, agregó palabras en Numunu que no estaban en el guión original y que le parecieron apropiadas para mencionar en nuestra lengua. Fue grato saber que estaba tan comprometido”.

De hecho, Voelker y Troy fueron quienes presidieron la adopción ceremonial de Depp (con parte de ascendencia cherokee) en la distinguida familia Tabbytite de la Nación Comanche, adoptado de la vieja tradición por LaDonna Harris, la legendaria activista que ha pasado la mayor parte de sus ocho décadas trabajando incansablemente para mejorar la vida de los pueblos indígenas en los Estados Unidos y alrededor del mundo. El nombre Comanche elegido para Deep y anunciado por Voelker en la ceremonia fue Mah-woo-meh, que en una traducción aproximada significa “Él puede cambiar” o, quizás, “Metamorfosis”.

Como alguien que ha dedicado años a la propagación de las aves sagradas, Voelker está calificado para abordar el aspecto del que más se habla acerca del Toro de Johnny Depp: el inanimado cuervo que adorna su cabeza. “El cuervo es, probablemente, sólo superado por el águila en materia de la medicina o de la energía a la que el guerrero puede aspirar”, explica Voelker. “Teníamos un grupo de elite de guerreros Comanche -la traducción al español de su nombre sería algo como los “Portadores de los adornos de cuervos”-, del cual soy descendiente directo. Un gran grupo de plumas de cuervo en la cabeza simbolizaba el hecho de que ese sujeto era miembro de dicha sociedad guerrera de elite. El uso de un ave entera, o de las partes principales de un pájaro, en la cabeza, es algo que ocurre en muchas tribus. Lo que ocurre es que, con los Comanches, esto está aún más pronunciado. Así que es lógico que el personaje de Toro sea uno de nosotros. Llevar un cuervo, o plumas en la cabeza es una medicina de alta resistencia, o energía espiritual, para nuestra gente”.

La relación entre Wahathuweeka-William Voelker, Troy “The Last Captive”, la Nación Comanche y Johnny Depp continuó hasta después de finalizado el rodaje. Dos días después de terminar los siete agotadores meses de rodaje, Depp voló a Lawton, Oklahoma, el 29 de septiembre de 2012, para participar en la Feria de la Nación Comanche, cumpliendo una promesa que había hecho meses antes al recordado jefe tribal Johnny Wauqua. En un día muy lluvioso y agitado, a menudo en compañía del jefe tribal Wallace Coffey, Depp cabalgó al lado de su madre comanche adoptiva, LaDonna Harris, saludando a multitudes entusiastas en un desfile empapado pero alegre. Habló con elocuencia en un gimnasio lleno de niños y adolescentes comanches junto con Harris y Gil Birmingham, quien interpreta a Rodilla Roja en EL LLANERO SOLITARIO y es también comanche. Además, visitó las hermosas instalaciones de Sia en las cercanías de Cyril, Oklahoma, y presentó sus respetos a la tumba del gran jefe comanche Quanah Parker, en un cementerio de Fort Sill, justo enfrente del recinto ferial.

El amor y la calidez con la que Depp fue recibido por el pueblo comanche fue devuelto a ellos por el humilde y agradecido actor. Durante su charla en el gimnasio, Depp le recordó a los jóvenes acerca de su increíble patrimonio, diciendo que ellos podrían lograr lo que quisieran porque tienen un “espíritu guerrero” en su interior. La supervivencia de los comanches es testimonio de un pueblo con enorme fuerza interior y dignidad que, erguido, encuentra su esperanzador futuro en su orgulloso pasado.

LO QUE SUCEDE EN POST-PRODUCCIÓN QUEDA EN POST-PRODUCCIÓN

El fin de la fotografía principal apenas marcó la conclusión de una parte de EL LLANERO SOLITARIO. También fue el comienzo de una nueva etapa, quizás igual de desafiante: la carrera hacia la línea de llegada que verá la luz recién cuando el filme llegue a los cines del mundo. El calendario de postproducción comenzó con las millones de piezas de este rompecabezas, creadas durante el rodaje, listas y necesitadas de encajar justo en el sitio correcto.

Las islas de edición se prepararon en Pasadena, California, donde los editores Craig Wood (Rango) y James Haygood (TRON: EL LEGADO) se pusieron a trabajar en el montaje de la gran cantidad de material filmado durante los previos siete meses. Había mezcla de sonido, de enlace y doblaje por hacer. Más al norte, cerca de San Francisco, el genio de efectos visuales Tim

Alexander se encargaría de supervisar a un equipo cada vez más grande de artistas para crear la magia necesaria, mientras que al otro lado del Atlántico, en Londres, la gente de Moving Picture Company’s Gary Brozenich haría exactamente lo mismo.

Colaborador hace muchos años de Verbinski y Bruckheimer, el compositor Hans Zimmer (PIRATAS DEL CARIBE: NAVEGANDO AGUAS MISTERIOSAS, The Dark Knight Rises), quien le dio al Capitán Jack Sparrow su inolvidable tema musical, haría ahora lo mismo para Toro y el Llanero Solitario. Por supuesto, estaba la omnipresente Obertura de “Guillermo Tell”. “Vamos a reflexionar acerca de ella y quizás deconstruir y analizar un poco la música, por un tiempo”, dice Verbinski. “Es como un romance para la mayor parte de la película, porque John Reid aún no se ha convertido en ese hombre. Luego, en un momento dado, él lleva la máscara de un modo ligeramente diferente. Ésta le sienta mejor, el sombrero blanco también le sienta mejor, su actitud es otra y allí es cuando, sabiamente, escuchamos la Obertura. En última instancia, estamos haciendo EL LLANERO SOLITARIO en el sentido clásico, sólo que llegamos a él de una manera completamente diferente”.

Ruth Wilson, quien interpreta a Rebecca Reid, resume la experiencia para todos los involucrados en la producción de EL LLANERO SOLITARIO al decir: “Gore [Verbinski] tiene tanta pasión y energía; le importa tanto lo que está tratando de crear y trabaja incansablemente para lograrlo. Él establece un estándar que es contagioso; todo el mundo quiere ser audaz, valiente y muy interesante en sus opciones para que coincida con lo que Gore quiere lograr. Es un ambiente maravillosamente creativo, leal y estimulante para trabajar”.