“A veces cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlo rápidamente y continuar con otras innovaciones”. Es una de las frases de Steve Jobs quien cambió en muchas maneras la manera en la que hoy nos comunicamos, trabajamos, divertimos, en fin, muchas de las actividades que hoy en día vemos como cotidianas, cambiaron gracias a la visión de quien es considerado una de las mentes más brillantes de los últimos años.

Jobs no era un programador, pero fueron sus ideas de las que dieron vida a creaciones como el iPod que cambió el modelo en el consumo de música en formato digital, impulsando un mercado naciente en plataformas atacadas por las grandes disqueras quienes después de unos años vieron las ventajas de comercializar a través de mercados digitales.

Dejando de lado toda la historia detrás de las computadoras y su bien conocida historia con Bill Gates, IBM, su habilidad de envolver a la gente con productos que parecían sacados de novelas de ciencia ficción, con el lanzamiento al mercado del iPod Touch y el iPhone dio un enorme empuje a los mercados para aplicaciones, pues aunque ya se comercializaban algunas aplicaciones para el sistema operativo de Symbian, no fue hasta la llegada de iOS que tanto usuarios como desarrolladores tuvieron literalmente en la mano la posibilidad de resolver pequeñas necesidades, incluso hasta de hacer dinero pues a partir de eso, surgieron empresas dedicadas a la creación de aplicaciones.

Plataformas de Internet encontraron la manera de estar presentes en todo momento en los dispositivos de los usuarios, sin necesidad, de atarlos a un ordenador, sitios como Twitter y Facebook desplazaron a otras redes sociales con sus aplicaciones móviles, lo que a su vez generaron un cambio en la manera de comunicarnos de informarnos y dieron los primeros pasos para la creación de canales masivos de comunicación, el mundo que una vez imaginó McLuhan se hizo realidad, no sólo los medios publicaban noticias, no sólo los geeks, nerds o tecnólogos usaban el Internet, ahora sus plataformas estaban a un click, su popularidad obligó a las compañías de telefonía a ofrecer internet móvil. Google no se quiso quedar atrás y con Android, la plataforma que en un inicio se anunció como de código abierto, inauguró un nuevo campo de batalla para los fabricantes de teléfono, sacó del mercado a quienes no entendieron la dinámica e impulsó empresas que vieron una gran oportunidad para competir en un mercado con nuevas necesidades y exigencias.

¿Y la creatividad?

Explicar en breve todos los cambios que ocurrieron a partir del lanzamiento de un teléfono como el iPhone o sistemas operativos como el iOS y Android, nos llevaría mucho tiempo, pero después de esta avalancha de modificaciones, pasamos a una etapa de estancamiento de falta de creatividad que parece haber escapado con Jobs, el hombre que retó empresas, empresarios, gobiernos, mercados, profesionales de todos los campos, a competir en el mundo de la invención y resolución/creación de necesidades.

Sin tratar de elevar en un pedestal que puede merecer o no, la genialidad de Jobs, radicó en siempre estar un paso adelante, Bill Gates su “enemigo” más grande está inmerso en redimir su imagen y parece que dejó de lado la competencia y su ánimo por cambiar el mundo, por lo menos desde el el campo de la tecnología.

Apple ha hecho un lanzamiento muy audaz, un libro coleccionable…¡sí un libro!, que incluso sus más fervientes seguidores han traducido como un acto de conformismo, pues ni ellos o Google con los relojes y lentes inteligentes lograron despertar un interés tan grande como para modificar un comportamiento importante en los consumidores, sólo tomaron lo ya existente para verlo de otros tamaños y colores.

Mientras que en el 2009 se vislumbraba un futuro lleno de tecnología, implantes oculares inteligentes, los últimos seis u ocho años hemos vivido entre anuncios de pantallas de plasma, plantallas curvas, pantallas con acceso a YouTube o Netflix, pantallas más y más delgadas, drones que si bien son utilizados por algunos sectores, incluyendo el crimen organizado o Lady Gaga, no se han masificado por sus costos tan altos y por tanto inaccesibles para la mayoría de las personas.

Quienes hablan del Internet de las Cosas (IoT), o lo que en los años 70 nació como Domótica y soñaba con casas inteligentes, controlados remótamente incluso hablan de una revolución en la manera de convivir con nuestro entorno pero siendo realistas lo que hemos visto en el mercado hasta ahora son lavadoras con ciclos de lavado inteligentes o refrigeradores que evitan la mezcla de olores y se descongelan automáticamente, cajas donde puedes cultivar tu propia marihuana y vigilar su crecimiento desde el celular (sic), obviamente todos con precios exorbitantes, algunos incluso sólo disponibles en exhibiciones de algunas empresas que temen apostar por nuevas tecnologías.

Como buen vendedor, Jobs no sólo anunciaba innovaciones, también agregaba el factor precio, que no era de un dólar y estaba por encima de los precios de otros dispositivos populares como la Blackberry, pagar 499 USD sí dolía un poco, pero tendrías en la mano un teléfono con características que hasta ese momento no ofrecía otro teléfono.

Los autos inteligentes y la realidad aumentada tampoco podríamos decir que son accesibles, falta mucho camino para que pasemos a un verdadero desarrollo que masifique su uso y no debas ser acaudalado o tengas que usar unos incómodos y enormes lentes para vivir la experiencia ( no Jugar Pokemon GO, no cuenta como realidad aumentada, incluso ni Ingress, ambos de la empresa Niantic).

La impresora 3D también salió al mercado como un revolucionario dispositivo (1992), pero por ahora nadie puede explicar la utilidad de invertir por lo menos 10 mil pesos en un aparato que crea dispositivos de materiales como plástico, cera o arcilla. Claro que el sector salud ha avanzado mucho en este campo con la impresión de tejidos completos, la arquitectura, ingeniería, ven en ellas una gran oportunidad, pero se encuentra en el mismo punto que otros avances, están acotados a pocos sectores.

Cuando Black Mirror (2011) nos alcance

Sin tratar de ser pesimistas, veamos algunos avances que ya están integrados a nuestras vidas, que usamos sin necesidad de entenderlos.

En el CES 2017 que cada año se realiza en la ciudad de Las Vegas, nos da la oportunidad de conocer las tendencias tecnológicas a lo largo del año, sin embargo, es decepcionante que sólo se hable de dispositivos de los que ya conocimos anteriormente y siguen estancados por problemas de costos y usabilidad. Estas son las tendencias que en la publicación de CES Dayli dieron a conocer en enero:

Contenido bajo demanda

Los usuarios necesitan acceder a contenidos y servicios en el momento que ellos requieran. Sí esta tendencia no es nueva, servicios como Netflix, Spotify, iTunes, Deezer, Uber, Zolvers, Airbnb, Cabify, son ya comunes, la tendencia sí es que más servicios como estos nazcan, crezcan y mueran dependiendo la demanda pero definitivamente es ya un hecho que los usuarios los usan como solución a sus problemas diarios, sin embargo, esto sólo toma una parte de la tecnología y la adapta al ofrecimiento de los servicios.

Autonónomos

Muchos sueñan con el momento de tripular un vehículo autónomo, pero de nuevo nos topamos con el factor económico. Los avances presentados en Tesla por Elon Musk con sus vehículos es enorme, aunque obvio deberíamos desembolsar más de un millón de pesos por la versión más básica.

Las Redes neuronales
Sí esas que permiten aprender a las máquinas sobre comportamientos y patrones serán una tendencia durante el 2017 según el CES, pero estas ya son usadas, por ejemplo Google las ha implementado para personalizar sus servicios, sobre todo en el reconocimiento de imágenes. Pero más allá de lo que ha hecho Google o Facebook, su aplicación a tareas mundanas todavía está lejos, pues aunque la creación del primer modelo fue en 1943, todavía existen complicaciones al tratar de imitar los procesos de aprendizaje del cerebro humano.

Siendo realistas parece que por el momento la gran revolución tecnológica y digital está estancada y debemos conformarnos con servicios en La Nube que crecen aceleradamente gracias a que los usuarios perdemos poco a poco el miedo a respaldar de manera digital nuestros recuerdos, allá en un servidor remoto que podría estar en Rusia, Francia o Canadá. Usar las plataformas de transmisión en tiempo real, o comprar un foco de 500 pesos para poderlo controlar desde nuestro celular, otras “grandes ideas” que se anunciaron durante el CES.

Al buscar la definición de Visionario en Google, aparece la fotografía de Steve Jobs. ¿Cuánto tiempo deberemos esperar para que otro personaje con la mente de él aparezca? ¿Hasta qué año deberemos esperar para notar las repercusiones en nuestra vida diaria de un dron? Posiblemente la tecnología se integra tan rápidamente que no alcanzamos a notar qué tanto nos ha cambiado la vida. El mismo Jobs dijo, “Mi trabajo es hacer a todo el equipo ejecutivo lo suficientemente bueno como para que sean mis sucesores”. Pero muy a pesar de su gran genialidad, parece que en esta tarea falló.