Lo que parecía un hecho que quedaría sólo en lo anecdótico desató una importante discusión sobre derechos de autor sin antes pasar sobre las prioridades de los gobiernos locales, que en cadena se sumaron para hacer la transmisión del episodio 130 de Dragon Ball, Goku vs Jiren.

Ciudad Juárez, Chihuahua, Ciudad Madero, Santa Catarina,  San Luis Potosí, Huixquilucan y Pachuca anunciaron en sus redes sociales que además de la transmisión de Drangon Ball, harán concursos de cosplay, DJ´s. Todos los anuncios dividieron opiniones, pues mientras algunos decían que era mejor ver a un gobierno organizando eventos para los jóvenes y no robando, hubo quien puntualizó sobre la importancia de las prioridades del gobierno y usar el gusto de los fans de Drangon Ball con fines electorales, pues porque campañas 2018.

Los comentarios dieron un giro interesante al conocer que la transmisión en pantallas gigantes se haría a través de la plataforma Crunchyroll, quienes tienen los derechos de transmisión y al conocer los eventos organizados por los gobiernos locales, debió apresurar el acercamiento con ellos para que la transmisión se hiciera legalmente pues de no ser así se estaría violando el Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA) firmado con Japón en 2012.

Xataka se contactó con la gente de Crunchyroll para conocer si efectivamente existía un acuerdo de ellos con los organizadores de los eventos y la respuesta es que sí, efectivamente se trabaja ya en conjunto, pero fue la plataforma la que buscó el contacto pues al parecer por parte de los gobiernos hubo total desconocimiento de la ley de derechos de autor y simplemente organizaron sus transmisiones con música y sorpresas sin tomar en cuenta cualquier regulación sobre el uso de la marca.

A través de Twitter la plataforma ha tratado de responder a los cuestionamientos de usuarios sobre la legalidad de las transmisiones, pues a la fiebre, se sumaron algunos bares y hasta equipos de futbol.

Si está bien o mal que las autoridades municipales destinen recursos y tiempo para este tipo de eventos sigue a discusión pues quien lo defiende toma como referencia conciertos, obras de teatro, deportes que se promueven por los diferentes institutos de la juventud, lo que no tiene discusión es que al organizarlo con total desconocimiento de la ley deja mal a los gobiernos y al país en general.