Según Adobe Research, 71% de los marketers cree que la demanda de contenidos crecerá cinco veces o más entre 2025 y 2027. Más piezas, más formatos, más plataformas, más métricas. Todo al mismo tiempo y rápido. En ese contexto, la creatividad dejó de ser solo una gran idea para convertirse en una rutina de alta presión.
De ahí parte “Terapia Creativa”, la nueva campaña de Rufus Social, que usa humor e ironía para retratar una realidad bastante conocida en la industria.
Los marketers también sufren
La campaña se presenta como una sesión de terapia. Un monólogo confesional donde un supuesto paciente habla de su día a día en marketing: producir piezas sin parar, pasar por filtros legales y regionales, ajustar campañas mientras los números cambian y la atención del usuario es fugaz.
Durante buena parte de los videos, el foco está en el problema, en esa sensación compartida de estar siempre corriendo detrás del siguiente deadline creativo. Y eso es justo lo que hace que funcione: te identificas.
Spoiler: la creatividad ya no es solo inspiración
La campaña pone sobre la mesa que hoy la creatividad es un sistema. No basta con una idea brillante si no puede adaptarse, multiplicarse y sostener resultados en el tiempo.
Los llamados “traumas creativos” no se resuelven con frases motivacionales ni con juntas eternas. Se resuelven con procesos, talento y estructura pensados para escalar.
“La idea era que la audiencia se reconociera primero en el problema. Cuando el conflicto es real, la solución no necesita forzarse”, explica Belén Bos, Country Manager de Rufus Social en México.
Un timing perfecto
El lanzamiento llega arrancando el 2026, ese momento del año en el que los marketers reflexionan sobre cómo hacerlo mejor y las marcas replantean objetivos y estrategias.
En mercados como México, con alta madurez digital y fuerte presión por resultados, hablar de creatividad desde un lugar auténtico y con humor se siente refrescante. Más que vender una solución, “Terapia Creativa” abre una conversación incómodamente real: en la economía de la atención, la creatividad y la agilidad son claves. Y bueno, a veces también se necesita terapia.











